Organizando mis prioridades

 INTRODUCCIÓN

¿Alguna vez sientes que tienes demasiadas cosas que hacer y poco tiempo para realizarlas? ¿Te sientes agitado, presionado y estresado por ello? Parece que, por mucho que te esfuerces, siempre hay una tarea más, un nuevo desafío o algo más que agregar a tu lista.

Si te identificas con esto, es posible que formes parte de una generación atrapada en la “tiranía de la urgencia”. Somos quienes hacemos varias cosas a la vez: revisamos correos mientras hablamos por teléfono, o desayunamos en el coche mientras miramos mensajes en WhatsApp.

Una encuesta de D’Arcy, Masius, Benton & Bowles revela que el 75% de los trabajadores en EE.UU. sufren de estrés laboral.

Esto ha llevado a que 1.2 millones de personas experimenten problemas cardíacos graves y, de este grupo, 450,000 mueren cada año. Las enfermedades cardíacas son la principal causa de muerte en el país.

En medio de este mar de ansiedad y presión, ¿cómo está tu relación con Dios? ¿Cómo puedes asistir al servicio religioso con una mente tranquila? ¿Tienes tiempo para unirte a tu grupo pequeño y conectarte con amigos? ¿Cómo organizas tu tiempo para compartir tu fe? Con esta constante prisa, ¿cómo te preparas para ser guiado diariamente por el Espíritu Santo?

Reflexionemos sobre cómo priorizar lo realmente importante en nuestras vidas y buscar un equilibrio que nos acerque a Dios.

El sabio Salomón dijo: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” (Eclesiastés 3:1). Y haciéndose eco de esta declaración, Jesús declaró: “No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir…” (Mateo 6:25).

Dios te trajo hoy a la iglesia, para que puedas disfrutar de algunos principios bíblicos sobre cómo ajustar las prioridades de tu vida, para que vuelvas a poner los elementos más importantes en el centro. Hoy recordemos cómo lidiar con las prioridades en nuestras vidas.

I. APRENDE A PRIORIZAR EL TIEMPO PARA DIOS

1. Una ordenanza bíblica

1.1 Primer lugar – Mateo 6:33

 No es el segundo lugar.

 No es por si acaso me queda tiempo.

 De la misma manera que es ley tener que comer, es ley priorizar el primer momento de tu vida para Dios.

1.2 Si no dedicas tiempo al Señor, probablemente tu corazón te traicione – Jeremías 17:9.

 Lo que crees que está bien, está mal.

 Lo que crees que está mal, está bien.

1.3 Para priorizar el tiempo para Dios es necesario planificar:

 Tener un lugar adecuado.

 Tener un horario adecuado.

 Disponer del tiempo adecuado.

 Prepárate para encontrarte con tu “Mejor Amigo.”

Duerme temprano, come poco durante la noche, y acuéstate con la expectativa de estar pronto con Él.

2. Tiempo para Dios en la práctica

2.1 Estudio de la Palabra de Dios – Salmo 119:33.

a) La Biblia es la carta de amor que Dios escribió.

b) Resultado de estudiar las Escrituras diariamente:

 Revela quién es Dios (Salmo 145:5).

 Nos trae esperanza (Romanos 15:4).

 Nos trae libertad (Salmos 119:45).

 Aumenta nuestra fe (Romanos 10:17).

 Nos ayuda a vencer al enemigo (1 Juan 2:14).

c) ¡Toma tiempo y estudia la Palabra!

 Elige la versión que más te guste.

 Ten a mano bolígrafo, resaltador y papel.

 Será muy útil usar una concordancia bíblica.

 Escribe ideas y pensamientos que te vengan a la mente.

 Tener un plan de estudio: Temas, libros, etc.

 Establece un tiempo adecuado para estudiar.

d) Recuerda: La apatía espiritual siempre acompaña a la falta de énfasis en la Palabra de Dios.

2.2 La práctica de la oración – Filipenses 4:6.

a) Si ves la oración como una mera obligación de presentar un listado de peticiones y problemas a Dios, quizás por eso tu vida aún no ha encontrado equilibrio y sentido.

b) La oración no es sólo una exposición de nuestras necesidades a Dios.

c) A través de la oración, experimentamos el perdón, el poder, la sabiduría, la alegría, el amor y la compasión de

Dios.

d) Alguien dijo: “No necesito otro libro, ni siquiera un nuevo sermón sobre la oración. Ya sé bastante sobre esto. ¡Lo que realmente necesito es tomar tiempo para orar!”

e) Reserva un tiempo y decide pasar el día en la presencia de Dios. La oración es una manifestación de dependencia de Dios.

f) Si quieres reorganizar tu vida, necesitas tomar nuevas decisiones, emprender nuevas aventuras junto a Dios a través del estudio sistemático de la Biblia y la práctica constante de la oración.

g) Comprométete profundamente con el Señor.

“Todos los que están en la escuela de Dios necesitan de una hora tranquila para la meditación a solas consigo mismos, con la naturaleza y con Dios. En ellos tiene que manifestarse una vida que en nada armonice con el mundo, sus costumbres o sus prácticas; necesitan tener una experiencia personal en la adquisición de un conocimiento de la voluntad de Dios. Cada uno de nosotros debe oír la voz de Dios hablar a su corazón. Cuando toda otra voz calla, y tranquilos esperamos en su presencia, el silencio del alma hace más perceptible la voz de Dios” (MC, 37).

“Cuando investigamos la Palabra de Dios, los ángeles están a nuestro lado, reflejando brillantes rayos de luz sobre sus páginas sagradas. Las Escrituras se dirigen al hombre porque tiene poder de elegir entre el bien y el mal; le hablan con advertencias, reproches, ruegos y palabras de aliento. Debe ejercitarse la mente con las solemnes verdades de la Palabra de Dios o se debilitará” (1MCP, 106).

II. APRENDE A PRIORIZAR EL TIEMPO PARA TU FAMILIA

1. El hogar, la base de todo. Nadie puede negar que todo lo que sucede en la sociedad deriva del hogar/familia.

a) Si hay maldad, discordia, corrupción en la sociedad, la base de ello está en la familia.

b) Si hay personas honestas, humildes y trabajadoras, la influencia de la familia es sin duda la mayor causa del bien.

“El bienestar de la sociedad, el buen éxito de la iglesia y la prosperidad de la nación dependen de la influencia del hogar.” MC, 269.

c) Es hora de priorizar a tu familia.

Esfuérzate por hacer de tu hogar un pedacito de cielo.

“Debiera hacerse del hogar todo lo que la palabra implica. Debería ser un pequeño cielo en la tierra, un lugar donde se cultiven los afectos en vez de que se los reprima deliberadamente. Nuestra felicidad depende de que cultivemos el amor, la comprensión y la verdadera cortesía mutua.” 3TI, 591.

III. APRENDE A PRIORIZAR EL TIEMPO PARA TI

1.Un consejo bíblico – 1 Timoteo 4:16

a) Todo siervo de Dios necesita cuidar su posición como cristiano.

b) Mientras el mundo corre, necesitamos parar para pensar mejor.

c) Si no queremos ser el resultado de la tiranía de la urgencia y la ansiedad; necesitamos saber priorizar el cuidado de nuestra propia vida.

2. “Ten cuidado de ti mismo”

2.1 Cuida tu salud.

 “No hay riqueza igual a la salud del cuerpo, ni placer igual a la alegría del corazón” – Refrán popular.

 Todos sabemos nuestras responsabilidades y lo limitado que es el tiempo, pero no llegarás lejos si no cuidas tu salud.

 “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” (3 Juan 2).

2.2 Cuida tus finanzas.

a) La mayoría de los problemas familiares están relacionados con cuestiones económicas.

b) Según una encuesta de Porcentaje de deuda en Sudamérica, el 50% de las familias bolivianas tienen alguna deuda, que limita la liquidez de sus recursos financieros. Casi la mitad de sus recursos financieros están comprometidos.

c) ¿Cómo están tus finanzas? Proverbios 22:26, 27.

 ¿Tienes un presupuesto familiar?

 ¿Sabes qué es un fondo de reserva?

 ¿Cómo está tu fidelidad en los diezmos y ofrendas?

CONCLUSIÓN Y LLAMADO

“Resuelva que nunca se volverá a endeudar. Niéguese mil cosas antes que endeudarse. El contraer deudas ha sido la maldición de su vida. Evítelo como evitaría la viruela.” HC, 358.

Si tiene problemas en esta área, busque ayuda de alguien que tenga experiencia: el pastor, un líder de la iglesia, un economista. ¡Cuídate de las deudas!

Saber cómo organizar nuestras prioridades es esencial.

Muchas veces hacemos planes, nos apresuramos y nos preocupamos, estresándonos al depender solo de nuestras propias fuerzas e ideas. A pesar de que el Espíritu Santo está disponible para guiarnos, a menudo terminamos el día, la semana o incluso el año sintiendo que no hemos logrado nada significativo.

Hoy, el Creador del universo te invita a dejar que Él sea tu Guía. Permítele tomar el control de tu trabajo, tu familia y tu vida personal. Has intentado hacerlo todo por tu cuenta, pero los resultados han sido escasos. Detente un momento y acepta la invitación de Jesús: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.

Si deseas organizar las prioridades de tu vida junto a Cristo, ven al altar del Señor. Él te espera para ofrecerte la paz y el propósito que anhelas.

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