Codicia peligrosa

La codicia es definida como el deseo vehemente de poseer muchas cosas, especialmente riquezas o bienes. La Biblia la considera como un pecado y hasta la señala como idolatría. Es por este motivo que el cristiano debe huir de los lazos tentadores de la codicia, ya que puede perjudicar su caminar espiritual y llevarlo a la ruina eterna. La dadivosidad es el principal antídoto para la codicia, por esta razón Dios instituyó el sistema de diezmos y ofrendas para enseñar a ser desprendido y a reconocer su soberanía.

1. ¿Cómo enfrentó Jesús las tentaciones del enemigo?

"Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." Mateo 4:1-4.

“Los hombres nunca serán probados por tentaciones tan poderosas como las que asaltaron a Cristo; y sin embargo Satanás consigue éxito al asediarlos... Cristo resistió a Satanás mediante las Escrituras... Si los cristianos estudiaran y obedecieran las Sagradas Escrituras, recibirían poder para hacer frente a la tentación del astuto enemigo; pero la Palabra de Dios es descuidada y como consecuencia de esto se producen desastres y derrotas” (CMC, 210).

2. ¿Qué obtendría el joven rico al deshacerse de sus cosas? 

"Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?  Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo Dios. Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre. Él dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme." Lucas 18:18-22.

“En eso consiste el peligro de las riquezas para el hombre avaro; cuanto más gana tanto más difícil se hace para él ser generoso. Entregar una parte de sus posesiones es como si perdiera la vida; y por lo tanto se aparta de las atracciones de la recompensa eterna a fin de retener y aumentar sus posesiones terrenales” (CMC, 211).

3. ¿Qué peligro existe al confiar en las riquezas como fuente de seguridad y poder? 

"Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Marcos 8:36.

“Podéis acumular todo lo que deseáis, podéis conservarlo con todo el celoso cuidado de que seáis capaces, y a pesar de esto Dios puede dar la orden y en unas pocas horas un fuego que nadie podría apagar puede destruir lo que se ha acumulado durante toda la vida y convertirlo en un montón de ruinas humeantes. Podéis dedicar todos vuestros talentos y energías a la tarea de acumular tesoros en la tierra; ¿pero de qué os servirá́ todo esto cuando se acabe vuestra vida o cuando Jesús venga?” CMC, 224

4. ¿Cómo considera Dios a aquellos que no cumplen con sus requerimientos?

"Y dijo: Esconderé de ellos mi rostro, veré cuál será su fin; porque son una generación perversa, Hijos infieles." Deuteronomio 32:20.

“El pueblo de Dios está a prueba ante el universo celestial; pero la escasez de sus donaciones y ofrendas y la debilidad de sus esfuerzos en el servicio de Dios los señalan como infieles” (CMC, 215).

5. ¿Qué consejo es oportuno cuando hay prosperidad? 

"No confiéis en la violencia, ni en la rapiña; no os envanezcáis; si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas." Salmos 62:10.

“Algunos, cuando están en la pobreza, son generosos con lo poco que tienen; pero a medida que adquieren propiedades se vuelven avaros. Tienen muy poca fe, porque no siguen adelantando a medida que prosperan, y no dan a la causa de Dios hasta el sacrificio” (1JT, 466).

6. ¿Qué se encuentra en contradicción con nuestra fe y creencias?

“El espíritu de lucro, de llegar a rico en el menor tiempo posible, de mundanalidad absorbente, está en penosa contradicción con nuestra fe y doctrinas. Si el Señor quisiera impartir su Espíritu Santo y si procurara reavivar su obra, ¿cuántos anhelarían recibir el maná celestial, y cuántos anhelarían beber las aguas de vida?” (CMC, 230).

7. ¿Qué promesa debemos recordar siempre? 

"Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros" 1 Pedro 5:7.

“Aunque los recursos para sobrellevar a las necesidades de la vida diaria deben obtenerse con el sudor de la frente, no debemos desconfiar de Dios, porque en el gran plan de su providencia él suplirá lo que se necesite cada día. Esta lección de Cristo constituye un reproche para los pensamientos ansiosos, las perplejidades y las dudas del corazón infiel”. CMC, 225.


Para vencer la codicia

1. Ponga sus ojos en el Señor

2. Desarrolle en sus hijos un espíritu de Agradecimiento. El problema no es que queremos más, el problema es que queremos más que los demás.
El codicioso vive una ignorancia feliz, como Laodicea se considera rico y próspero cuando en la realidad es miserable y está espiritualmente pobre.
Desarrollé el hábito del agradecimiento.

3. Aprenda a dar
Así es como tú eres cuando eres codicioso y egoísta
¿No entiendes que todo lo que tú tienes yo te lo he dado?
¿No entiendes que yo podría quitártelo todo?
¿O no comprendes que yo podría darte más?
¿No entiendes que yo no necesito tus papas fritas?
No piense que Dios necesita lo que usted tiene. De Jehová es la tierra y su plenitud. Dios no está en bancarrota.
Usted es el que tiene un problema , si su actitud es: Esto es mío!

Dios quita tus manos de mi vida.
Amigo: La codicia pateará su alma hasta matarla.
Aprenda a dar!
De su corazón a Dios, de su vida a otras personas. Le diré que un gozo inexpresable y lleno de gloria brotará súbitamente en su vida.

MI DECISIÓN

Reconociendo que la codicia es un pecado muy desagradable ante la vista de Dios, decido colocar a Dios en el primer lugar de mi vida para que el Señor controle y administre todo lo que soy y todo lo que tengo.

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