Trabaja con un hobby - Los valores de José
“¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; no estará delante de los de baja condición.” Proverbios 22:29
1. El viaje de José a Egipto. Dios permite que algunas situaciones aparentemente malas sucedan en la vida de sus hijos, porque él usa todas las circunstancias para el constante crecimiento y aprendizaje. El Señor permitió que los hermanos vendieran a José como esclavo para que él aprendiera a servir, se hiciera humilde y dejara a Dios actuar poderosamente en su vida. “Entonces, allí mismo, se entregó por completo al Señor, y oró para pedir que el Guardián de Israel estuviese con él en el país a donde iba desterrado. [...] La experiencia de ese día fue el punto decisivo en la vida de José” (PP, 215).
En lugar lamentar las heridas y acumular odio, oró y confió. “Pero entonces vio la necesidad de confiar en Dios como nunca lo había hecho […] José llevó a Dios consigo a Egipto” (PP, 258).
2. “Al llegar a Egipto, José fue vendido a Potifar, jefe de la guardia real, a cuyo servicio permaneció durante diez años” (PP, 215). Este no era un jefe de seguridad o algo parecido, era mucho más. Fue el mismo título que tenía el general babilonio que destruyó Jerusalén, en 2 Reyes 25. En otras palabras, Potifar probablemente fue el comandante en jefe de las fuerzas armadas.
3. “La confianza de Potifar en José aumentaba diariamente, y por fin lo ascendió a mayordomo, con dominio completo sobre todas sus posesiones. […] La notable prosperidad que acompañaba a todo lo que se encargara a José no era resultado de un milagro directo, sino que su industria, su interés y su energía fueron coronados con la bendición divina” (ibíd., 216).
José no se quedó de brazos cruzados evitando el trabajo. Tenía iniciativa y pasó a dirigir la casa del militar más importante de Egipto.
4. Trabajar con su hobby es hacer lo mejor, sonriendo.
“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas” (Eclesiastés 9:10).
Les recomiendo especialmente que descubran primero lo que les gusta hacer, cuál es su pasión y lo que les da sentimiento de misión. Relacionen esto con su don, con lo que sienten como vocación. Tal vez, sea necesario cambiar de empleo o de tener una conversación franca con su empresa. Hacer lo que nos
gusta es el primer paso para hacerlo con gusto.
5. Trabajo es diferente de empleo. Trabajo es el esfuerzo físico o mental hecho por el ser humano con el propósito de transformar algo; y existe desde la creación. Mientras que empleo es una relación en la que una persona vende su capacidad de trabajo a cambio de una remuneración; surgió en torno a la revolución industrial. Empleo era sinónimo de seguridad, garantía de salario y algo buscado por todos. Pero, esa estabilidad no existe más. Las empresas luchan con una competencia brutal para sobrevivir. No hay tiempo para cometer fallas, pues son absorbidas, y por eso necesitan contratar a los mejores. Quien no tenga habilidad técnica en el futuro no tendrá empleo.
6. En los últimos 200 años el trabajo pasó por dos grandes cambios: El primero fue cambiar de una actividad de sol a sol a una rutina con límites saludables y protección social, gracias a la democracia y a los sindicatos. La segunda fue la sustitución de la mano de obra humana por la robótica.
Los “esclavos” robóticos y la tecnología cambiarán progresiva y drásticamente todo lo que conocemos. Muchas personas no se relacionan bien con la máquina más sencilla. Por ejemplo, quedan hipnotizados con el celular dentro de las redes sociales, muchas veces perdiendo horas en contenidos que se borran en segundos.
En relación a eso necesitamos preguntar ¿quién es el “esclavo”, la máquina o el humano?
Esto es serio, ya que todo será automático: desde el auto hasta el refrigerador.
7. Cuando tú no estás durmiendo, estás en actividad, generalmente productiva. Hay gente que ve el inicio del trabajo en la frase “Con el sudor de tu rostro comerás el pan”. (Génesis 3:19) y lo considera una penitencia necesaria para obtener la redención.
Pero Dios inventó el trabajo cuando invitó al hombre a cuidar del Edén para su propio desarrollo, antes del pecado. En el trabajo, la persona desarrolla la inteligencia, se siente realizada al expresar su creatividad y al mismo tiempo se sostiene por la remuneración. Una persona que ha estado desempleada por mucho tiempo siente miedo, vergüenza y fracaso. Pero, quien logra algo en la vida trabajando honestamente siente alegría y realización.
8. Mantén tu empleabilidad siendo bueno en algo, es decir, teniendo una habilidad técnica, haciendo algo en su profesión muy bien; alguien con un rendimiento por encima del promedio. Además, intente ser multitarea, con flexibilidad para asumir otras responsabilidades no siempre relacionadas con su función. Y estén dispuestos a andar una “segunda milla”, haciendo un poco más.
9. Prepara una lista de las cosas que necesitan hacer en el día y organicen las prioridades. Comiencen por las más importantes, si no alcanzan a hacer todas, al menos habrán resuelto las principales.
Algunos individuos tienen el perfil dirigido a la tarea y otros a la persona. Aunque su lista revele una tendencia al servicio, consideren muy importantes las buenas relaciones. Realicen bien las tareas sin pisar a las personas.
10. Para negociar un aumento de sueldo se necesita valor y argumentos. Consideren el momento más apropiado. No después de sus vacaciones, sino cuando están siendo apreciado por los superiores o pares. Marque una reunión y agenden ese asunto.
No den indirectas, ni llegue diciendo que tienen otra cosa mejor. Sean profesionales, nada de "pobrecito", solo presenten una propuesta con tono de voz seguro, por ejemplo:
“Deseo un aumento de 10% pues superé las metas y traje mayores lucros a la empresa”.
Si ustedes tienen un buen concepto entre sus pares y trabajan por encima del promedio, eso los ayudará y mucho. Posiblemente tendrán que esperar por algunos días. Está dentro del equilibrio pedir aumento entre 5% y 20%, más que eso puede llegar a asustar a su jefe.
11. Trabajar con equilibrio significa primero dedicación, de manera que “No deberían conformarse con logros insignificantes. Apunten alto y no escatimen esfuerzos para alcanzar esa norma” (1MCP, 378).
Trabajar con equilibrio significa, por otro lado, saber hacer intervalos, descansar, como lo hizo el Creador “en el séptimo día” (Génesis 2:2), para dejarnos un ejemplo. El Dios que adoramos está en contra del estrés.
Cuando el trabajo perjudica la relación con la familia es porque pasó los límites; y de la misma manera, cuando el trabajo perjudica la relación con Dios, también es porque pasó los límites.
12. “Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; […] Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía” (Génesis 39:2, 3, 6).
José era un joven trabajador y diligente, por eso Potifar le aumentó las responsabilidades y la autoridad. Tenía un horario flexible para trabajar. Se ocupaba de todo, desde las propiedades hasta las finanzas.
13. Conclusión. La recompensa de ser diligente también la menciona Salomón.
“¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; no estará delante de los de baja condición” (Proverbios 22:29).
“Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos” (1 Crónicas 29:12).
Comentarios
Publicar un comentario