Sueños de eternidad - Los valores de José
"E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti." Génesis 28:20-22
1. El sueño de Jacob en una almohada de piedra fue tan sólido como su propósito de ser fiel a su voto para con Dios. “Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella. Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella” (Génesis 28:12,13).
El capítulo 1 de Juan termina en el versículo 51 con la descripción de una escalera, que es Jesús, que nos da acceso al cielo. No existe otro medio, solo Jesús es la escalera hacia la vida eterna.
2. Jamás olvides la escalera.
El famoso navegador Amyr Klink cuenta en su libro Cien Días entre el Cielo y el Mar acerca de la muerte de todos los tripulantes de un barco que navegaba por el Mediterráneo. Todos resolvieron entrar en el mar, solo que por una falla; o del primero, que saltó al agua y no bajó en ese momento la escalera, o del último, que tampoco lo hizo, las personas estuvieron flotando en el mar al lado de la embarcación y no pudieron volver a subir. Pasados algunos días encontraron el barco, con un costado todo arañado y todos sus tripulantes muertos. Por más que usted nade en el mar de la vida, es imposible obtener la salvación por méritos propios. Jesús dijo: “porque separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5).
Solo él puede salvarlos y llevarlos a las alturas, al cielo.
3. Blanco elevado. “Queridos jóvenes, ¿Cuáles son las metas y los propósitos de sus vidas? ¿Ambicionan una educación para tener renombre y posición en el mundo? ¿Tienen el pensamiento, que no se atreven a expresar, de estar algún día en la cima de la grandeza intelectual; de sentarse en asambleas legislativas y deliberantes, y de ayudar a dictar leyes para la nación? No hay nada malo en estas aspiraciones. Cada uno de ustedes puede llegar a distinguirse. No deberían contentarse con adquisiciones mezquinas. Escojan una norma elevada y no escatimen esfuerzos para alcanzarla”. (MJ, 26).
4. Sueñe alto, pero, #PrimeroDios. “Las responsabilidades del hombre son proporcionales a sus oportunidades privilegios” (PVGM, 309). “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmos 37:4).
Jacob estaba en un pésimo momento de su vida. Había cometido varios errores. Le había fallado a Dios, decepcionado a su padre, peleado con su hermano. Estaba en el fondo de un pozo existencial, pero no existe situación que Dios no pueda alcanzar cuando, independientemente de las circunstancias y momentos, lo ponemos en primer lugar. Jacob hizo esto y Dios lo bendijo.
Propósito: “todas las familias de la tierra serán benditas en ti”. (Génesis 28:14).
Protección: “no te dejaré”. (Génesis 28:15).
Compañía: “presencia de Dios”. (Génesis 28:16).
Adoración: “Casa de Dios y puerta del cielo”. (Génesis 28:17).
Sustento: “pan”, “ropa”, “paz”. (Génesis 28:21-22).
Fidelidad: v. 22 “de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti”. (Génesis 28:22).
5. La fidelidad del padre de José. “Jacob hizo ese voto mientras se hallaba refrigerado por los rocíos de la gracia, y vigorizado por la presencia y la seguridad de Dios. Después que hubo pasado la gloria divina, tuvo tentaciones, como los hombres de nuestra época, pero fue fiel a su voto, y no quiso albergar pensamientos referentes a la posibilidad de quedar libre de la promesa que había hecho”. (CMC, 103).
6. “Podría haber razonado de manera muy similar a como lo hacen los hombres de hoy, diciéndose que esta revelación era tan sólo un sueño, que estaba muy excitado cuando formuló ese voto y por tanto no necesitaba cumplirlo; pero no obró así” (Ibíd.).
7. “En nuestra época, muchos fracasan donde Jacob tuvo éxito. Aquellos a quienes Dios concedió más riquezas, se inclinan con más intensidad a retener lo que tienen, porque deben dar una suma proporcional a su propiedad. Jacob dio el diezmo de todo lo que tenía, y luego, reconociendo que antes lo había empleado para su uso personal, dio al Señor el beneficio de lo que había usado para sí durante el tiempo que había estado en un país pagano y no podía pagar su voto. Esto sumaba una cantidad elevada, pero no vaciló; no lo consideraba suyo, sino como del Señor, lo que había consagrado a Dios” (Ibíd., p. 104).
8. “Según la cantidad otorgada será la requerida. Cuanto mayor sea el capital confiado, más valioso es el don que Dios requiere que se le devuelva. Si un cristiano tiene diez o veinte mil pesos, las exigencias de Dios son imperativas para él, no sólo en cuanto a dar la proporción de acuerdo con el sistema del diezmo, sino en cuanto a presentar sus ofrendas por el pecado y agradecimiento a Dios” (Ibíd.).
9. José llevó a Dios a Egipto. No existe padre y hermanos perfectos o completamente ideales. Por muy bueno que haya sido tu padre, o no, tu seguridad es Dios, y la escalera que lleva a las alturas es Jesús. “José consideró como la mayor calamidad que podría haberle ocurrido el ser vendido en Egipto; pero entonces vio la necesidad de confiar en Dios como nunca lo había hecho cuando estaba protegido por el amor de su padre. José llevó a Dios consigo a Egipto, y este hecho quedó de manifiesto por su comportamiento alegre, a pesar de su tristeza” (RP, 258).
10. Todo lo que José hacía el Señor lo prosperaba en sus manos (Génesis 39:3). “La notable prosperidad que acompañaba a todo lo que se encargara a José no era resultado de un milagro directo, sino que su industria, su interés y su energía fueron coronados con la bendición divina. José atribuyó su éxito al favor de Dios, y hasta su amo idólatra aceptó eso como el secreto de su sin igual prosperidad. Sin embargo, sin sus esfuerzos constantes y bien dirigidos, nunca habría podido alcanzar tal éxito. Dios fue glorificado por la fidelidad de su siervo.” (CV, 74).
11. Conclusión: Jacob fue lo que fue, por la fidelidad al voto que había hecho al Dios de su padre, que se dio en un contexto cuando solo tenía confianza para dar al Señor. Sin embargo, después de hacer el voto, fue fiel hasta cuando no tenía ningún ingreso.
Hoy, ese voto es para ustedes que ya tienen ingresos y para los jóvenes que todavía no poseen sueldo ni empleo. Decida ser fiel hoy al Señor tanto en la Adversidad como en la prosperidad. El Señor que es verdadero y fiel en cumplir todas sus promesas quiere hacer una alianza con usted.
Mi decisión
José caminó con Dios. No permitió que se lo desviara de la senda de la justicia para desobedecer la ley de Dios ni con halagos ni con amenazas. Su dominio propio y su paciencia en la adversidad, y su inalterable fidelidad, han quedado registrados para beneficio de todos los que habrían de vivir más tarde sobre la tierra. Cuando sus hermanos reconocieron su pecado en su presencia, los perdonó ampliamente y manifestó mediante sus actos generosos y amantes que no albergaba resentimiento por la forma cruel como lo habían tratado previamente (HR, 105).
A partir de hoy, seré fiel a Dios, pues confío en el Señor. Esta es mi respuesta de gratitud por lo que Jesús hizo en la cruz, por lo que él hace en el Santuario Celestial y por todo lo que él hará en mi vida aquí y por la eternidad. Decido hacer un voto con Dios de devolver el diezmo, el 10% de todo lo que el Señor coloque en mis manos. También devolveré____________% de ofrenda/pacto de los recursos que el Señor me conceda.
Quiero usted hacer un voto solemne de depender completamente y aliarme por entero con mi victorioso Salvador.
¿Es está su decisión?
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