Siente la garantía de la Bendición - Los valores de José
"Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.” Salmos 37:25
1. Egipto no podría compararse a ningún otro país de la época, salvo a Babilonia.
Era una nación con gran poder militar, riqueza casi ilimitada y tecnología educativa moderna. José recibió autoridad financiera, sobre todo, tenía fama, fortuna y poder.
Andaba en un carro oficial. Tenía la “tarjeta de crédito corporativa” a su disposición.
Fue Dios quien se la dio. Lean esto: la meta del cristiano no es ser rico, sino ser fiel y, si Dios desea hacerlo rico, entonces debe continuar siendo fiel.
“Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto. […]
Era José de edad de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón rey de Egipto; y salió José de delante de Faraón, y recorrió toda la tierra de Egipto” (Génesis 41:44, 46).
¡Era un joven de 30 años!
2. “Aunque José fue exaltado y llegó a ocupar el cargo de gobernante de toda la tierra, no se olvidó del Señor. Sabía que era extranjero en tierra extraña, que estaba separado de su padre y de sus hermanos que a menudo lo habían entristecido, pero creía firmemente que la mano del Altísimo había dirigido todo para que ocupara un puesto importante.
A la par que dependía de Dios constantemente, cumplía con fidelidad los deberes de su cargo como gobernador de la tierra de Egipto” (HR, 105).
3. José se casó con Asenat con quien tuvo dos hijos: Manasés y Efraín. El nombre del primero significa “Dios me hizo olvidar”, pues fue un alivio para dejar a un lado la angustia.
¿Ustedes necesitan que Dios les ayude a olvidar un trauma? ¿Que los ayude a perdonar y olvidar una ofensa, un rechazo? Llegó la hora, hagan esto: ¡perdonen!
4. Si hablamos de casamiento, ¿ustedes saben cuánto cuesta casarse?
Con 100 invitados el gasto será de casi 8 mil dólares. Hagamos un estimado:
100 invitaciones: 133 USD;
El vestido de novia: 534;
Peluquería, maquillaje y accesorios: 133;
Ropa del novio: 187;
Alquiler del auto para la novia: 106;
Costo de la iglesia: 133;
Espacio para la fiesta/recepción,
buffet, torta y dulces: 2674;
Decoración y recuerdos 802;
Fotografías y video: 1337;
Música para la ceremonia y fiesta: 534;
Noche de nupcias: 106;
Alianzas: 267;
Viaje de nupcias: 802.
5. José realizó venta minorista y comercio exterior. “Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto. Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre”. (Génesis 41:56, 57)
No abasteció solo a los de su casa, no abasteció solo a la familia real, sino que atendió a quien tuviera hambre. José salvó a muchas personas. Ustedes también pueden hacer la diferencia en la vida de quienes necesitan ayuda. Ustedes estudiarán y prosperarán.
Podrán ser dentistas, entonces piensen en atender también a quien no puede pagar. Todavía recuerdo cuando el señor Oscar de 85 años recuperó su vista, después que el Dr. Seije le hizo la cirugía gratuita. Reciben la bendición de Dios y la comparten con otros.
6. Finalmente, los hermanos conocen la vida de José: “Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. […] Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. […] para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros”. (Génesis 45:4, 5).
José administró la casa de Potifar, después administró la prisión, y a los 30 años estuvo listo para presidir el país. Fueron los planes divinos en el plazo y la preparación bajo medida.
7. El Faraón “Creía que todo el reino estaba en deuda con él [José] por la prosperidad que produjo su sabia administración, y como prueba de su gratitud le dijo: ‘La tierra de Egipto
delante de ti está; en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; habiten en la tierra de Gosén; y si entiendes que hay entre ellos hombres capaces, ponlos por mayorales del ganado mío’” (ibíd., p. 106).
8. “El que se casa, casa quiere” y como dicen los japoneses: “no es posible prosperar sin ahorrar y sin tierra”.
José recibió tierra para construir un barrio entero. Y hablando de tierra, ¿cuánto cuesta un departamento? Los inmuebles cada vez son más pequeños y más caros. En los últimos cinco años, el tamaño promedio de los lanzamientos en una ciudad como Sao Paulo, disminuyó un 28%, pero el precio subió. El promedio del valor de un departamento de 50 m2 es de 93 mil dólares. La compra del inmueble para vivir es probablemente la mayor inversión de una familia. El israelita no vivía una situación de deuda larga.
“Cada siete años harás remisión”. (Deuteronomio 15:1).
Eso puede servir como una sugerencia para esforzarse y evitar las deudas.
9. William Colgate nació en 1783, y a pesar de que todos trabajaban duro en la hacienda, no les iba bien en las financias. El padre quiso vender los animales, pero William decidió, a los 16 años, intentar la vida en la ciudad para ayudarlos. En el camino encontró a un señor que oyó su historia y le aconsejó hacer lo que ya había conocido, le dijo: “Entrega
tu corazón a Cristo y devuelve de cada dólar la parte de Dios. Si haces un jabón honesto, con el peso justo, yo sé que serás bendecido”.
Comenzó a trabajar en una caldera de jabón y después de que recibió su primer sueldo entregó el diezmo. Llegó a ser socio y después, en Nueva York, decidió dedicarse a la venta de velas y jabones de producción casera, y fundó la empresa William Colgate & Co. Llegó a ser conocido como el magnate del jabón, y siempre entregaba el diezmo. Su empresa lanzó el Cashmere Bouquet, el jabón perfumado preferido de los americanos por 120 años.
Así como José, este hombre aceptó una sociedad con Dios. El llegó a dar el 90% de sus entrada a Dios. Sigamos a Willian, sigamos los valores de José, y más que eso, sigamos los pasos de Jesús, quien le enseñó a José.
10. Diariamente tu recibes bendiciones que tienen que ver con las finanzas. La bendición de poder pagar las comidas, el transporte, el paseo con nuestra novia/o, los costos del casamiento, la compra de un auto, el mantenimiento de los hijos. Los gastos continuos de mantener la casa, el combustible, la escolaridad, la facultad, son demostraciones de la bondad de Dios en sustentarnos y darnos el sentimiento de ser de utilidad, porque hacemos la diferencia.
11. Podemos pedir prosperidad a Dios si tenemos una perspectiva correcta sobre los bienes. “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud,
así como prospera tu alma” (3 Juan 1:2).
Muchos personajes de la Biblia eran ricos. “El peso del oro que Salomón tenía de renta cada año, era seiscientos sesenta y seis talentos de oro” (1 Rey. 10:4). Esto equivale a una entrada anual de 267 billones y 192 millónes dólares. Pero, él alertó que “Vanidad de vanidades, […], todo es vanidad” (Eclesiastés 12:8).
Me gusta la oración que hizo: “No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan necesario; no sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que, siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios” (Proverbios 30:8 y 9). El equilibrio es lo más seguro. “A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son
inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos” (1 Timoteo 6:17).
12. Conclusión. En la primera lección comenzamos con la bendición divina a Jacob y ahora terminamos este curso con la bendición que Jacob pronuncia a su hijo José y sus nietos:
“El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día, el Ángel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes” (Génesis 48:15).
Amigos, independientemente del tamaño del sueldo, del tipo de auto, del lugar donde viven o trabajan, necesitan de la bendición de Dios.
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