Sé Honesto - Los valores de José

“El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!” Proverbios 15:23

Construya buenos hábitos 

Películas (No violencia, ni peleas; no magia y menos pornografía)
Videojuegos (No violencia ni despilfarro de tiempo)
Novelas (No de traición, engaños o mentira)
Música (Tranquila; no de engaños ni traición)
Evitar malas palabras
Evitar chismes
Internet - Ver solo lo que verían delante de sus padres
Obedecer a sus padres
No hacer cosas a escondidas o decirles solo medias verdades

Leer la Biblia - Memorizar textos bíblicos
Orar tres veces al día
Llegar temprano a los cultos
Orar antes de dormir
Hacer el culto familiar
Recibir el sábado 


1. “La dulzura y la fidelidad de José cautivaron el corazón del jefe de la guardia real, que llegó a considerarlo más como un hijo que como un esclavo. El joven entró en contacto con hombres de alta posición y de sabiduría, y adquirió conocimientos de las ciencias, los idiomas y los negocios; educación necesaria para quien sería más tarde primer ministro de Egipto” (PP, 216). 

“Un empleado doméstico privilegiado, con aposentos particulares, acceso a informaciones confidenciales y la completa confianza de su empleador” (Charles R. Swindoll, José, un hombre íntegro e indulgente, p. 46). 
“Tanto en la casa de Potifar como en la cárcel, José recibió una educación y un adiestramiento que, con el temor de Dios, le prepararon para su alta posición como primer ministro de la nación” (PP, 344).

2. Las tentaciones que aparecen en la prosperidad y la fama, son mucho peores que las que aparecen en la adversidad. “Y era José de hermoso semblante y bella presencia”. (Génesis 39:6)
Era un joven hermoso y no es un problema serlo. Pero la mujer de Potifar fue directa “Duerme conmigo”. (vers. 7) 
Una posición inmoral, una actitud atrevida. En ese mismo momento, José la rechazó: “Y él no quiso”. (vers. 8) Y agregó “¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?” (vers. 9). Él era soltero, pero no se sentía libre para hacer cualquier cosa, porque era leal a su patrón y fiel a Dios. Decidió ser honesto con Dios y con los hombres.

3. La lealtad es un elemento de éxito. Un empleador me dijo que buscaba jóvenes cristianos para que trabajaran con él, pues opinaba que la iglesia era el mejor lugar para encontrar personas de buen carácter. También decía que los cursos de capacitación, como inglés o informática, eran fáciles de ofrecer, pero el buen carácter se forma desde la cuna. 
Ser leal a alguien significa que no se podrá ser leal a todos. Lógicamente, no se puede estar del lado de lo correcto y del error al mismo tiempo.

4. “La lealtad le costará amistades. La lealtad a Cristo, por ejemplo, significa que no puedo ser leal a personas que no lo reconocen como Señor de señores. […] La lealtad puede costar bienes y títulos. Cuando Moisés se hizo adulto tuvo que elegir entre ser leal a Dios o al Faraón. Su lealtad a Dios le costó todo” (D. H. Mills. Lealdade e deslealdade, p. 79, 80, 82).

5. Un joven adventista me contó que recibió una oferta de 100 mil reales (dentro de una valija), para cerrar un negocio, ligeramente perjudicial a su patrón. Él la rechazó y el dueño de la empresa lo supo. Entonces fue contratado para ser el procurador de la gigantesca compañía, con un sueldo base de más de 15 mil $us por mes. Ser leal te conducirá por un camino de decisiones con diferentes consecuencias, pero todos los días dormirás bien contigo mismo. Como dijo Jacob “Así responderá por mí mi honradez mañana, cuando vengas a reconocer mi salario” (Génesis 30:33).

6. Si necesito un pincel para pintar un cuadro, ¿dónde voy a conseguirlo? ¿De mi empresa? ¡No! Lo compraré en la librería. 
La prosperidad no tiene valor si estamos separados de Dios. Es triste la situación de la persona que “hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios” (Lucas 12:21).

7. Ser rico no es pecado. Los jóvenes se capacitan cada vez más y las oportunidades van apareciendo. Sin embargo, una posición de liderazgo y un buen sueldo son caminos fáciles para mostrar el sentimiento de autosuficiencia y prepotencia. Recuerden que el foco de un joven cristiano no es ser rico, sino ser fiel. 
Hay que trabajar con dedicación y mantener siempre al Señor en primer lugar independientemente de la remuneración o posición. 
“De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí” (Romanos 14:12).

8. La honestidad es siempre un compromiso con Dios. Porque cuando alguien no es honesto, indirectamente está diciendo que Dios no existe, que no es poderoso para saber todo y que no hará un juicio para reclamar la responsabilidad. La realidad es que “Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala” (Eclesiastés 12:14). 
Dios tiene un código de medición elevado de absoluta honestidad que incluye los detalles “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto” (Lucas 16:10).

9. La honestidad es un compromiso con los semejantes. “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Romanos 13:9). 
Aprendí con un tío que debemos contarles la verdad a las personas al vender un auto. Así, preparo una lista con todos los defectos, problemas y acontecimientos que sé sobre el auto y se la entrego mientras el interesado lo está evaluando. Si el motor o la caja de cambios se abrieron, si alguna parte se pintó, si algo funciona mal, le revelo todo. Los cristianos también somos probados en los negocios comerciales, pero ‘justificar’ la deshonestidad con excusas como: “todo el mundo lo hace”, “si no se miente, no se vende”, o “el jefe obliga a mentir”, no representan la actitud de alguien que es fiel a Dios. 
El cristiano debe ser como una flor en el pantano, pues es la “luz del mundo” (Mateo 5:14).

10. La honestidad es un testimonio. El ser humano aprende por el ejemplo. Desgraciadamente, la deshonestidad está actuando como un virus. 
Existen países en el mundo donde la corrupción se hizo sistémica. Se encuentra en los más altos niveles de las grandes empresas y entre los oficiales del gobierno. 
Promesas falsas, facturas fraudulentas, diversos tipos de sobornos, licitaciones con 1 sólo interesado, sobrefacturación y también robo directo se hicieron comunes en el mundo de los negocios. 
Gracias a Dios, la conciencia puede ejercitarse por la Biblia y por el buen testimonio, lo que motiva a actuar con “buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo” (Hebreos 13:18).
"No tuerzas el derecho, no hagas acepción de personas ni tomes soborno, porque el soborno ciega los ojos de los sabios y pervierte la palabra de los justos. La. justicia, solo la justicia seguirás, para que vivas y heredes la tierra que Jehová, tu Dios, te da" Deuteronomio 16:19, 20.

11. Digan la verdad. Decidan no mentir nunca; no decir que se atrasaron por el tránsito cuando ya salieron atrasados, declarar no tener nada que pagar de impuestos al llegar de otro país cuando en efecto lo tienen, o cualquier otra no verdad, porque no entrará en la eternidad quien “hace abominación y mentira” (Apocalipsis 21:27). 
Vale la pena volver a leer el famoso párrafo: 
“La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos” (Ed, 54).

12. Esa ética cristiana, en la práctica, pasa por no copiar en las pruebas y tampoco ayudar a que alguien se copie. Tiene que ver con decir la verdad a los padres siempre. Decir toda la verdad al cónyuge. Devolver el diezmo correcto a Dios, es una cuestión de honestidad. 
¿Ya pensaron lo que dicen las personas de ustedes? 
Espero que digan que “son educados con todos”, que “tienen un corazón bondadoso”, pero especialmente que “dicen siempre la verdad” y “viven en honestidad”. Yo sé que nadie es perfecto, pero, con la ayuda de Dios, las personas podrán ver en ustedes imitadores de Cristo.

13. Conclusión: El siervo de Dios prefiere perder una venta antes de comprometer su carácter. Para él es mejor pagar más por la compra que sacrificar su integridad. Un joven honesto con su novia no jugará con sus sentimientos.

Recuerdo a un pastor que encontró mil dólares en un sobre en el baño del avión. Yo lo conocía y sabía que viajaba con pocos recursos, pero se sintió muy feliz por buscar al dueño hasta encontrarlo. Dios dijo: 
“Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, éste me servirá” (Salmos 101:6).

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