Mi entrega total

Un saludo cordial apreciados amigos y hermanos, sean todos bienvenidos a este programa especial. 
Ten la seguridad que Dios va obrar milagrosamente en tu vida y en la de tu familia.

ASÍ ES MUY FACIL
Bill Gates, fundador de la empresa Microsoft, es uno de los hombres más ricos del mundo, en una de sus conferencias alguien le preguntó si conocía a otra persona más rica que él, Gates contestó que sí, y empezó a contar que en una ocasión antes de ser millonario y famoso un vendedor sin conocerlo le obsequió el periódico en dos oportunidades debido a que no tenía cambio para poder comprarlo. Pasaron los años Bill Gates ya convertido en una de las personas más ricas del mundo decidió recompensar a aquel vendedor, luego de encontrarlo Gates le dijo: 
- ¿Sabes quién soy?; aquel vendedor le contestó: 
- “Si, eres Bill Gates a quien obsequié dos veces mi periódico”; entonces Bill Gates le dijo: 
- “Muy bien voy a devolverte el favor y recompensar tu ayuda, pídeme lo que quieras, te lo daré”; el vendedor le respondió que la ayuda de Bill Gates nunca podrá igualar a la suya, Gates sorprendido le preguntó ¿Por qué? 
Aquel hombre le dijo: 
- “Yo te ayudé siendo un pobre vendedor de periódicos y ahora estás tratando de ayudarme cuando te has convertido en el hombre más rico del mundo”, “así es fácil hacerlo”. 

Gates se quedó atónito y pensativo, desde ese día se dio cuenta que aquel vendedor de periódicos era más rico que él, porque no esperó hasta hacerse rico para ayudar a alguien y la verdadera riqueza está en el corazón generoso. 
Es muy fácil dar lo que nos sobra, lo difícil es dar cuando es todo lo que tienes.

De manera semejante ocurre en nuestra vida, es fácil seguir a Jesús a nuestra manera que generalmente es a medias o superficialmente, o simplemente conformarme a obedecerlo en algunas cosas y en otras no. 
Apreciados amigos y hermanos, el desafío es seguirlo como él lo establece producto de una entrega total y completa. 
Si aún no estás bautizado es fácil postergar y creer que hay un momento mejor para hacerlo, pero el mejor momento es decidir hoy. 
Quizá hoy viniste pagando tu pasaje con la última moneda de tu bolsillo, Quizá llegaste aquí después de intentarlo todo para salvar a tus padres y ya no sabes que hacer, de repente estás aquí porque crees que es el último lugar que serviria antes de irte de tu casa, o antes de  acabar con tu vida o llegaste aquí con una herida enorme en el corazón porque te acabas de enterar que te engañaron o viniste luego de haber desaprobado un examen y estas a punto de perder el año y no sabes que hacer. 
Apreciado amigo, querida amiga, quiero decirte en esta noche: Jesús sabe a la perfección lo que estás pasando y él tiene el poder para ayudarte.  
Así que has tomado la mejor decisión de venir a este lugar para encontrarte con el Señor.

El mensaje de hoy está basado en el libro de Marcos 10, donde se narra el encuentro del Señor Jesús con una persona conocida como el joven rico. Cuando Cristo se disponía a seguir su camino, tras haber bendecido a los niños pese al impedimento inicial de sus discípulos, se le acercó aquel hombre quien pese a tener muchos bienes no conseguía llenar su vacío  
existencial y en su desesperación acudió al único capaz de ayudarle; arrodillándose delante de él tuvo lugar dicha entrevista de la cual obtendremos grandes enseñanzas para nuestra vida.

En esta oportunidad a la luz de la Palabra de Dios veremos tres cosas que Dios pide de ti, basado en la entrevista de Jesús con el joven rico.

Estudiemos el texto:
“Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz” (Marcos 10:17-21). 

1. JESÚS PIDE TU OBEDIENCIA 
Aquel joven le preguntó a Jesús ¿Qué haré para heredar la vida eterna?; esta pregunta es fundamental para toda la humanidad, vivimos en un mundo donde el ser humano se está auto destruyendo, en el fondo sabe que tarde o temprano esta vida se terminará. Todos tienen el anhelo de salvarse pero no todos están dispuestos a conocer el verdadero camino de la salvación. 

Cierta vez un señor me dijo: “no necesito que me prediques, anda a evangelizar a mi vecino, el esposo le pega a la esposa, la esposa le engaña al marido, sus hijos están en las drogas”. Finalmente me dijo “ellos necesitan yo no necesito porque ya tengo mi religión“. 

Muchas veces no somos conscientes de nuestra necesidad espiritual; aquel hombre confundía salvación con religión pero salvación es más que una religión, salvación tiene que ver con Jesucristo. Todos sin excepción necesitamos de Jesús. De acuerdo al texto bíblico, este hombre aparentemente tenía todo, buena reputación, religioso, buen estatus social sin embargo estaba desesperado, justamente porque su vida estaba incompleta. 

Únicamente Jesús puede salvarte
En primer lugar tenemos que entender que salvación tiene que ver con creer y aceptar a Jesús, él mismo aseveró de manera clara y convincente: “Yo soy el camino la verdad y la vida” (Juan 14:6). 
Los discípulos predicaron de Cristo y declararon que únicamente en él hay salvación, Hechos 11:12 dice: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”, además vida eterna tiene que ver con conocerlo: 
“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. 
La manera de poder conocerlo es por medio de su Palabra: 
“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 17:3; 5:39). 

Hoy tú tienes la oportunidad de conocer a Jesús por medio del estudio de su Palabra; te animo a que empieces a estudiar la Biblia para llegar a conocer a Cristo. 
Siguiendo con el texto bíblico ante la pregunta del joven rico, Jesús le respondió: “los mandamientos sabes”, con estas palabras el Señor estaba diciendo que salvación también tiene que ver con obediencia a sus mandamientos.

Una persona salvada obedece la ley de Dios
Jesús refirió seis de los diez mandamientos debido a que salvación no solo tiene que ver con creer sino con vivir de manera práctica el evangelio, pues en la vida del hijo(a) de Dios deben manifestarse buenas obras. Ser cristiano significa ser un buen ciudadano, un buen(a) hijo(a), un buen esposo y el fundamento de la ley de Dios es el amor porque por medio de mi obediencia me permite amar a Dios y mis semejantes: 
Los cuatro primeros mandamientos tiene que ver con mi relación con Dios, los otros seis mandamientos tiene que ver con la forma de relacionarme con los demás.  
Una vez que aceptas a Cristo, mediante la obediencia a sus mandamientos cultivas y permaneces en una relación de amor con él; Juan 14:21 dice: 
“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama y el que me ama, será amado por mi Padre”. 
Juan 15:10 dice: 
“Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor”. 
De manera que tu obediencia es evidencia que amas a Cristo (Juan 14:15). Además revela que estas en  el camino correcto y tienes la verdad (1 Juan 2:3-4); y te permite identificarte con la iglesia verdadera (Apocalipsis 12:17).  

Jesús pide tu obediencia porque te ama. 
La pregunta fundamental es ¿por qué Dios te pide obedecer? 
La respuesta es porque te ama, porque al obedecer obtendrás bienestar y felicidad. Dios te ama tanto que te dejó estas normas de vida para que puedas vivir en paz y armonía con los que te rodean. 
Por ejemplo,  respetar el 4to. mandamiento que tiene que ver con el sábado como día del Señor te  permite dejar a un lado tus preocupaciones, estrés y múltiples tensiones de toda la semana y está comprobado que repercute en tu salud física, emocional y sobre todo espiritual; además tienes la oportunidad de pasar por la experiencia de adorar a Dios junto a tu familia.  
No cometer adulterio por ejemplo, te permite gozar de salud y bienestar emocional, libre de culpa y de un sin número de enfermedades que pueden llevarte a la muerte. 
No robar, te  permite gozar y disfrutar el fruto de tu trabajo honesto y evitar un trágico final justamente por no obedecer el mandamiento divino. 

Dios te ama y quiere salvarte además desea tu bienestar en esta tierra mientras esperamos su regreso. 
Por esa razón no tengas miedo obedecer, no son simples prohibiciones sin sentido sino consejos dados de un padre que te ama y quiere lo mejor para ti.  
Si hasta aquí quizá desconocías de los mandamientos, él te brinda la oportunidad para empezar a conocerlo y amarlo, con su ayuda podrás obedecerle. 
Si dices creer y amar a Cristo debes manifestarlo en acciones tal como sucede en una pareja de esposos. 
Si dices amar a tu esposa lo demuestras con acciones prácticas de lealtad. Con el Señor Jesús la  evidencia de tu amor es tu obediencia a sus mandamientos que conllevan bendición y felicidad.  

2. JESÚS PIDE EL PRIMER LUGAR EN TU VIDA

Apenas Jesús terminó de mencionar los mandamientos, el joven rico respondió: “todo eso lo he guardado desde mi juventud”, no cabe la menor duda que aquel joven era sincero. Jesús es capaz de conocer el corazón y ver más allá de la apariencia. No obstante la experiencia de aquel joven estaba incompleta, la Biblia dice: “entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo”. 
Con palabras de misericordia le indicó que había algo que aún no había conseguido y era dar al Señor el primer lugar en su vida, había otras cosas que llenaban su tiempo y prioridad, eran precisamente sus riquezas y bienes a tal punto que corría el peligro de perder su salvación. 
La intención de Cristo no era dejarlo aquél rico en la austeridad y miseria sino salvarlo colocando en su vida el verdadero orden de prioridades.  
Apreciado amigo, Dios te pedirá que dejes solo aquellas cosas que te apartan de él, Jesús te pide renunciar únicamente a todo lo que se convierte en un obstáculo para tu salvación.

¿Qué cosas están apartándote de Cristo? 
El Señor quiere salvarte y para ello debes estar dispuesto a renunciar a aquello que te está alejando de él. Cristo dijo, de que sirve ganar si ganare todo el mundo si al final pierdes tu salvación.

Darle el primer lugar a Cristo significa renuncia
Para que Cristo sea el centro de tu existencia debes renunciar a las cosas que te impiden darle el primer lugar, puede ser un deporte el cual prácticas transgrediendo el día sábado, quizá alguna amistad o relación sentimental que te está alejando de Dios y de su iglesia.  
Llegará el día en que incluso tu propia familia se opondrá a que puedas seguir a Cristo, al respecto el Señor declara: 
“Cualquiera que ama padre o madre más que amó no es digno de ser mi discípulo” (Mateo 10:37). 

Asimismo, Dios promete recompensarte en gran manera: 
“Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna” (Mateo  19:29).

Darle el primer lugar a Cristo significa eliminar mis dioses modernos.
El lugar más preciado para el Señor es el primer lugar en tu vida, por eso su primer mandamiento es 
“No tendrás dioses ajenos delante de mí”. 
Todo lo que ocupa el primer lugar se convierte en un dios ajeno y para que Cristo gobierne tu vida debes eliminar esos “dioses ajenos” que te impiden entregarte y seguirlo completamente. 
El joven rico: “Demostró que las riquezas eran su ídolo. No podía guardar los mandamientos de Dios mientras el mundo ocupaba el primer lugar en sus afectos. Amaba los dones más que al Dador” (DTG, 315). 
Sucede en la vida de muchas personas que hay espacio para el deporte, la televisión, Facebook, internet pero ya no hay espacio para Dios. 
Muchas personas “ocupadas” andan “vacías”. En la actualidad hay jóvenes que ocupan su tiempo en fiestas, alcohol, sexo, vicios, los cuales no conducen a nada bueno. ¡Saca de tu vida esos dioses modernos! 
Darle el primer lugar a Cristo significa amarlo. Darle el primer lugar a Dios significa amarlo porque únicamente a lo que tu amas le concedes tus fuerzas, tu tiempo, tu dinero, le das tu prioridad. 
Por ejemplo si el futbol ocupa el primer lugar eso significa que amas el futbol, si tu enamorada ocupa el primer lugar eso significa que estas perdidamente enamorado de ella, 
si tu trabajo ocupa el primer lugar significa que amas lo que haces pero aún las cosas buenas pueden convertirse en malas si están desplazando a Cristo del primer lugar. 
Desde el momento que te bautizas tu vida le pertenece al Señor pero él quiere gobernar tu vida entera, tu tiempo, tus pensamientos, tus prioridades, tus finanzas, tus capacidades y dones.

Dios puede ser dueño de tu vida pero no necesariamente puede llegar a gobernar en ella.
Si Cristo no gobierna o edifica en tu vida, en tu familia en vano son los esfuerzos que hagas. Si Dios no tiene espacio en tu vida no podrá hacer nada, si Jesús no encuentra espacio en tu vida no podrá actuar. 
¿Qué milagro que quieres que Dios haga en tu vida? ¿quieres que el Señor reconstruya tu hogar?, ¿quieres que el Señor bendiga tus planes y proyectos? ¿quieres que el Señor te dé un buen trabajo? Apreciado amigo has de Cristo el primer lugar en tu vida.  

3. JESÚS TE PIDE QUE LE SIGAS

Finalmente el pasaje bíblico indica: “y ven, sígueme, tomando tu cruz”, estas últimas palabras de Cristo revela una de las principales invitaciones para el ser humano: Seguirlo.  
Llego un momento en que aquél joven tenía que decidir; o aceptaba a Cristo renunciando a todo y en consecuencia obtenía la vida eterna; o rechazaba su invitación quedándose con todos sus riquezas y en consecuencia perdía su salvación. Solo hay dos caminos por los cuales seguir, no hay una decisión a medias. 
El Señor Jesús “lo invitó a elegir entre el tesoro celestial y la grandeza mundanal. El tesoro celestial estaba asegurado si quería seguir a Cristo. Pero debía renunciar al yo, debía entregar su voluntad al dominio de Cristo…Si decidía seguir a Cristo debía obedecer sus palabras en todo. Debía apartarse de sus proyectos ambiciosos” (DTG, 478-480).  
Lastimosamente, aquel joven rico no aceptó el llamado del Señor, quería la salvación pero no estuvo dispuesto a renunciar a las cosas que le ataban a este mundo: “sus riquezas”. La Biblia dice que se fue afligido porque tenía muchas posesiones, prefirió las cosas de este mundo antes que al Salvador. Como resultado perdió la oportunidad de salvación, se quedó triste porque sabía que al no haber elegido a Cristo estaba perdido.  
Dos caminos: la salvación o condenación eterna.
Hoy tienes que elegir, El Señor desea bendecir tu vida, tu familia, tu trabajo, tu relación sentimental pero no podrá hacer nada si tú no decides por él. Solo hay dos caminos. El señor Jesús dentro de sus enseñanzas declaro que en el plano de la salvación solo existen dos grupos de personas: 
(1) Los que a través de Cristo recibirán la vida eterna y 
(2) Aquellos que por rechazarlo recibirán la condenación y muerte eterna. De manera que no existen tres grupos, no existe el terreno neutral, quedarte pensando en lo que vas hacer, postergar tu decisión este tipo de actitud ya es una decisión en contra de Cristo. Es una verdad dolorosa pero es bíblica. Cristo dijo “El que no es conmigo contra mí es (Lucas 11:23).  

A Jesús entrega todo
La mejor decisión que una persona pueda tomar es entregar su vida a Cristo. Sandra Katherine (conocida como Taya) era una famosa cantante y mientras su fama y popularidad crecía se encontró con personas malas que querían dañarle al punto que empezaron a amenazar su vida y la de su familia. En momentos de desesperación encontró a una de sus amigas que siempre le hablaba de Cristo, y aquella amiga le ayudo a encontrar el camino hacia el Salvador, luego de estudiar la Palabra de Dios, asistió en unas noches de conferencias así como hoy y finalmente había llegado el día en que tenía que decidir o seguir con la fama, dinero y aplauso del mundo o elegir la paz, la salvación y la vida eterna por medio de Cristo. Ella decidió por Cristo, renunciando a todo. Ahora canta para el Señor y su vida y familia esta restaurada. Porque no hay comparación alguna. ¡Elegir a Cristo es la mejor decisión!

CONCLUSIÓN

En esta oportunidad a la luz de la Palabra de Dios hemos visto tres cosas que Dios pide de ti basado en la entrevista de Jesús con el joven rico: 
(1) Jesús pide tu obediencia; 
(2) Jesús pide el primer lugar en tu vida y 
(3) Jesús pide que le sigas. 

APLICACIÓN Y LLAMADO
En esta noche el Señor te invita, no importa quien seas quizá sientes que no mereces el amor de Cristo, quizá fallaste a tu familia, a tu pareja, y creer que no serás un buen cristiano. 

Apreciado amigo, no es con tu esfuerzo humano que se alcanza la salvación es con el poder divino, con el poder de Cristo pero tú tienes que aceptarlo. De repente estás pensando no podré obedecer, no podré dejarlo todo. Esa misma interrogante tenían los discípulos pero el Señor respondió: Para los hombres es imposible más para Dios todo es posible. El Señor convertirá tu vida y ese cambio será de bendición para tu familia, para tus hijos, serás un mejor ciudadano, un mejor esposo. Pero tienes que entregarte a Jesús completamente.

Quien es la primera persona que decide entregar su vida a Cristo. Te invito a que vengas aquí adelante, donde estás. No tengas miedo de salir entregándote a Cristo, no te quedes sufriendo, no que quedes llorando ahí donde estás, es momento de elegir a Jesús, el dio la  vida por ti porque te ama.

¿Te irás a tu casa triste al igual que el joven rico? ¿Rechazaras a Cristo? ¿Rechazaras la salvación y vida eterna?
Que te impide seguir a Cristo, las cosas sin Cristo no tienen sentido. Has caminado solo, te has golpeado, has sufrido sin Cristo, pero llegó el momento de entregarle tu vida, es ahora que debes decidir por él, no esperes más, no postergues más. Ven a Jesús. ¡Gloria a Dios por tu decisión!  
Oremos.

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