"Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra. Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo: Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente. Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba. Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano. Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir. Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra. Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías." 1 Reyes 17:7-16.
INTRODUCCIÓN
Tal vez la palabra dinero y el verbo comprar sean los más usados en los hogares. Sin embargo, la mala actitud de algún miembro de la familia con relación al dinero puede perjudicar a todos. Pero, si hubo una buena enseñanza y administración financiera, ciertamente el dinero será una bendición.
Es necesaria la unión y comprensión entre los miembros de la familia. Si todos tuvieran afecto y confianza entre sí, si hubiera altruismo, tolerancia y respeto como base para su relación, la familia logrará superar sus problemas financieros. Es necesario que todos sepan hacer la diferencia entre lo que es necesario y lo que es superfluo cooperando mutuamente.
Se debe tener una actitud equilibrada con relación al dinero. No debe ser abordado como un fin en sí mismo. Es solo un medio por el cual alcanzar algunos valores de la vida. Por otro lado, no podemos minimizar su importancia. Es justo que se trabaje, se esfuerce y que se ahorre cierta cantidad para momentos imprevisibles y para otras necesidades de la vida. Ahorrar buscando un futuro mejor para los hijos es un deber de los padres, y los hijos aprenderán a gastar constructivamente y a darle la debida importancia al dinero.
Determinación de vivir dentro de los ingresos. Se deben tomar precauciones para que los gastos del hogar no superen lo que se gana. Si hay descontrol en las finanzas, si los padres exceden en los gastos, es claro que a fin de mes habrá dificultades financieras.
En el texto que leímos, Dios le dice a Elías que fuera a Sarepta, donde sería alimentado por una viuda. La ironía aquí es que la viuda que debería alimentar a Elías no tenía lo suficiente para ella y su hijo. Los únicos ingredientes que tenía eran un puñado de harina y un poco de aceite, para preparar la última comida para ella y su hijo. Sin embargo, aun estando plenamente consciente de su situación, Elías insistió que la mujer le hiciera un pequeño pan. Sin dudar, la mujer hizo lo que Elías le dijo.
Hay tres principios importantes que podemos encontrar aquí.
Principio 1: Identificar el uso correcto. Elías pidió pan. Él fue específico en su pedido basado en los ingredientes disponibles. Él no pidió algo que no pudiera realizarse con harina y aceite.
Principio 2: Saber la cantidad correcta. Elías especificó que el pan debía ser “pequeño”. El pedido de Elías estaba basado en la cantidad de harina y aceite que estaban disponibles.
Principio 3: Tener la actitud correcta. La situación de la viuda no influenció su decisión. Ella diligentemente hizo lo que él pidió y confió enteramente en la promesa de Dios: “La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra”.
1. TRANSFORMANDO PRINCIPIOS EN REGLAS
Usted puede usar estos principios al transformarlos en reglas que debería seguir estrictamente al pensar en sus finanzas personales y familiar. Los pasos son los siguientes:
Regla 1: identificar el uso correcto
Muchas veces un presupuesto personal es considerado un único “balde” donde se colocan todos los gastos, sin distinción o (que es la cantidad de meses). En nuestro ejemplo, sería: 100,00 + 120,00 + 140,00 = 360,00. Dividiendo 360,00 por tres, el promedio mensual de gastos de combustible sería de 120,00 por mes. Los mismos pasos deben seguirse para encontrar el porcentaje para los gastos de la casa o de cualquier otra categoría que pueda tener.
2. CAJA PARA LA MISIÓN DE DIOS
Con respecto a la “caja para la misión de Dios”, usted ya sabe que, por las instrucciones del propio Dios, hay un mínimo que debe ser respetado. Este mínimo se basa en el segmento del diezmo, que es el 10% de sus ingresos. ¿Por qué el 10% es el mínimo? Porque la misión de Dios tiene que ser apoyada, no solo por nuestros diezmos, sino también por nuestras ofrendas (Mal. 3:8).
El porcentaje que debe ser destinado a nuestras ofrendas no se especifica en la Biblia. Sin embargo, cuando Dios dice en Malaquías 3:8 que un hombre puede robar a Dios “en los diezmos y en las ofrendas”, él deja en claro que los diezmos y las ofrendas son:
No intercambiables.
Ambos importantes.
Nuestras ofrendas también deben ser un porcentaje de nuestros ingresos, una cantidad que cada individuo es libre para decidir, sin ser negligente al consejo del apóstol Pablo: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7).
3. CAJA DE LOS AHORROS
El propósito principal de tener una “caja de ahorros” es es- tar preparado para cualquier emergencia que pueda surgir. De acuerdo con los especialistas, un fondo de emergencia debe tener por lo menos tres meses de sus gastos generales y con su casa, e, idealmente, debe intentar alcanzar ese monto en no más de 12 meses. Si, por ejemplo, sus gastos generales y con la casa fueran equivalentes al 60% de sus ingresos, el equivalente a tres meses sería 180% de sus ingresos. Cuantos más gastos usted tiene, más tendrá que economizar.
Regla 3: tener la actitud correcta
Esta forma de hacer un presupuesto evita que usted caiga en la trampa de enfocarse completamente en sus necesidades, siendo negligente con la misión de Dios y fallando en ahorrar para posibles emergencias. La viuda de Sarepta literalmente colocó a Dios en primer lugar cuando siguió las instrucciones de Elías e hizo un pequeño pan para él. Ella sabía que Dios permanecería fiel a su promesa y, de hecho, “la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías” (1 Reyes 17:16).
Los presupuestos requieren confianza en Dios, diligencia y minuciosidad tanto en su elaboración como en su implementación. Muchas personas comenzaron a hacer un presupuesto, pero se rindieron a mitad de camino. La actitud correcta es hacer de este proceso una actividad espiritual al establecer y seguir las reglas con espíritu de oración y recordando siempre que “De Jehová es la tierra y su plenitud [...]” (Sal. 24:1).
CONCLUSIÓN
Debemos tomar en serio la importancia de tener una vida financiera equilibrada. Para eso necesitamos pedirle ayuda a Dios. Solos no tendremos la capacidad de vivir según la voluntad de Dios para nuestra vida financiera. Algunos tienen dificultades para mantener el equilibrio en la escasez, y otros tienen dificultades para mantener el equilibrio en la abundancia. Y a veces los errores que cometemos en las finanzas se convierten en un hábito destructivo.
Todos los grupos que tratan con comportamientos auto-destructivos, como Alcohólicos Anónimos, saben que somos impotentes para vencer estos hábitos destructivos, y que necesitamos de un poder superior para vencer. Esto es cierto con relación a la bebida, las drogas, la pornografía y también es cierto con relación a los problemas financieros.
¿Sabía que después de asuntos sexuales, las finanzas son las que más separan a las personas (parejas, hermanos, padres) y traen vergüenza y dolor?
Personas que lo perdieron todo, perjudicaron el sustento de su familia, se ahogaron en deudas, entraron en verdaderas guerras judiciales con personas que deberían amar.
Observe algunas sugerencias para administrar bien sus finanzas:
No compre más allá de lo que posee;
No compre solo porque está en promoción;
Sepa controlar el impulso consumista, pues no todo lo que está a la moda es bueno o bonito;
Evalúe si usted podría vivir bien sin lo que desea comprar;
Establezca una lista de prioridades, de lo que es más y menos importante;
Conténtese con poco;
Si el dinero no está alcanzando ahora, es muy probable que no sobrará más adelante y que posponer las deudas solo retrasará el problema.
Eliminar Deudas
1. No busque El dinero busque la visión - La provisión sigue a la visión
2. No coloque todo en un solo frasco para gastarlo todo. Divida en 5 y limite su gasto
3. Aprenda a administrar el dinero que no es suyo.
4. Ponga algo en el frasco de la inversión. Aprenda a multiplicar.
5. Elimine rápidamente sus deudas.
Su problema no es que no gana lo suficiente, sino que no aprendió a limitar sus gastos.
Crédito
Acto 1: Por fin tengo tarjeta de crédito.
Acto 2: Yo invito vamos todos a comer.
Acto 3: Vamos a cambiar la tele y el equipo.
Acto 4: No puedo pagar lo que compré
Acto 5: Maldito banco que me dio la tarjeta.
¡¡¡Crónica de una muerte anunciada!!!
LLAMADO
hoy quiero invitarlos a hacer una reconciliación financiera con Dios y pedirle ayuda al Señor para vivir en la vida financiera según los principios y las orientaciones divinas.
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