Construye tu imagen - Los valores de José

Vosotros sois la sal de la tierra […] Vosotros sois la luz del mundo” Mateo 5:13, 14

1. José fue ascendido a vicepresidente. Del calabozo fue ascendido a gobernador sobre toda la tierra de Egipto. “Lo puso por señor de su casa, y por gobernador de todas sus posesiones, Para que reprimiera a sus grandes como él quisiese, y a sus ancianos enseñará sabiduría” (Salmos 105: 21, 22).


“Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón” (Génesis 41:14).
El rey invistió a José con las insignias de su cargo elevado. “Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; y lo hizo subir en su segundo carro […]” (Génesis 41:42, 43).

2. La apariencia afecta la influencia. José comenzó a usar la ropa apropiada para la función que iba a desempeñar. La ropa informa quien eres, cuál es tu estilo y cuál es tu gusto.
Transmite algo sobre cuál es tu personalidad y cuál es tu intención. Dice si eres reservado o si quieres llamar la atención. ¿Qué dirían tus compañeros de trabajo si fueras a trabajar en pijama? La ropa habla.
Cierta ropa da la impresión que la mujer está más delgada.
Cuando vas a un casamiento te pones la mejor ropa y de cierta forma estás diciendo que honras a los novios.
La Biblia se refiere a la vestimenta más de 350 veces, lo que indica su importancia.

3. La ropa para trabajar desde la entrevista de empleo hasta una confraternización de la empresa, revela tus valores. Por eso, es necesario tener cuidado a la hora de elegir qué vestir. Los tatuajes y piercing no son bien aceptados. Los cabellos deben estar bien cuidados y la ropa de acuerdo con el ambiente, limpia, discreta y elegante. La mujer puede ser femenina sin usar escotes. Hay muchos lugares en donde para que un hombre se considere elegante debe estar bien vestido, tener la barba bien cuidada y los zapatos lustrados.

4. No compre demasiada ropa.
Invertir en un buen vestuario es importante, pero, por otro lado, comprar ropa puede ser un vicio. “Hoy existen millones de personas esclavas del consumismo, dominadas por él. Nada es suficiente, parecen siempre insaciables. Son vanidosas y materialistas” (Antonio O. Tostes, Administração Financeira da Família, p. 13).

Según la encuesta llamada Azimute 720, de 2011, las mujeres compran cerca de cuatro pares de calzados por cada temporada del año. Al tratarse de compras la pregunta debe ser: ¿Cuánto es suficiente?
La sociedad está basada en el consumo. Debido al desarrollo
industrial parece ser más fácil fabricar y vender productos. Para ayudar a aumentar las ventas surgieron las estrategias de marketing seductoras y la facilidad de crédito aumentaron las ventas. Consumo es diferente de consumismo. Consumo significa comprar para satisfacer necesidades reales. El consumismo es adquirir productos solo por hábito.

5. Ropa de buena calidad. El mismo Jesús que fue un hombre sencillo se vistió con una buena túnica “la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo” (Juan 19:23).

“La túnica era demasiado valiosa para cortarla […]” (Testamento interpretado, t.2, p. 620).

“Pero nuestra indumentaria, si bien modesta y sencilla, debe ser de buena calidad, de colores decentes, y apropiada para el uso. Deberíamos escogerla por su durabilidad más bien que para la ostentación” (MC, 220).
Es mejor buscar más calidad
y menos cantidad. Los indicadores de calidad en una pieza son: el material del que está hecha, una buena terminación y una buena caída.

6. Un carácter recto es la mejor indumentaria. “Sin él nadie puede elevarse a un cargo honorable. Pero el carácter no se hereda. No se puede comprar. La excelencia moral y las buenas cualidades mentales no son el resultado de la casualidad. Los dones más preciosos carecen de valor a menos que sean aprovechados. La formación de un carácter noble es la obra de toda una vida […]” (PP, 224).

7. Hacer un buen currículum es otra forma de presentar una imagen adecuada. Expresa lo que la persona es y dónde estudió, lo que hizo y cómo puede ser una opción interesante para la empresa. Sobre todo, debe decir la verdad, sin exagerar y sin frases repetidas como “yo hice tal cosa”. Siempre es conveniente colocar los estudios y los empleos en orden inverso. Lo más importante es la formación técnica. Hay que ser objetivo, pues las personas que lo evaluarán reciben muchos currículos por día y solo pasan los ojos, sin un
análisis detallado. Finalmente, personalizar el currículo para la empresa de manera que cree una conexión para diferenciarlo de los demás y entregarlo en manos. Si se desea, se puede agregar una pequeña carta de presentación o incluir un video currículo, hasta de dos minutos.

8. La falta de información y el exceso estorban. Primero hay que pensar en quién recibirá el currículum y escribir de manera que quiera leerlo hasta el final. Colocar datos personales como teléfono y correo electrónico. Después el objetivo. No escribir “mi objetivo es
ayudar a la empresa a crecer y desarrollar mi carrera...”, sino solo la función dentro del área de la empresa: vendedor, asistente administrativo, gerente. Después las habilidades y la experiencia profesional. Si se hace un buen currículum, las posibilidades de que lo llamen para una entrevista serán mayores.

9. La entrevista revelará las características de comportamiento. Llevar una copia del currículum y todos los documentos. Ir bien vestido y llegar con anticipación de, por lo menos, diez minutos. La evaluación comienza al llegar. Si otros postulantes comienzan a quejarse por la demora en la atención, hay que mantener la calma y aquietar la situación.
“Algunas empresas demoran a propósito y ponen funcionarios entre el grupo entrevistado para provocar agitación en el ambiente, así pueden verificar los comportamientos de los candidatos” (Wélida Dancini, Sucesso en Dose Dupla, p. 21).
Prepárese para la pregunta:

“¿Por qué debemos contratarlo a usted y no a otros candidatos?”

10. El cuidado de tu salud puede subdividirse en ocho áreas. “El aire puro, el sol, la abstinencia, el descanso, el ejercicio, un régimen alimenticio conveniente, el agua y la confianza en el poder divino son los verdaderos remedios” (MC, 89). Cada una de estas áreas es esencial para la vida. Hablando de actividad física, por ejemplo, es prevención y es tratamiento. El ejercicio regular y moderado mejora la capacidad mental, digestiva y el humor. Retarda el envejecimiento y da elegancia.

11. “En todo el reino, José había sido el único hombre dotado de sabiduría para indicar el peligro que amenazaba al país y los preparativos necesarios para hacerle frente; y el rey se convenció de que ese joven era el más capaz para ejecutar los planes que había propuesto. Era evidente que el poder divino estaba con él, y que ninguno de los estadistas del rey se hallaba tan bien capacitado como José para dirigir los asuntos de la nación frente a esa crisis. El hecho de que era hebreo y esclavo era de poca importancia cuando se tomaba en cuenta su manifiesta sabiduría y su sano juicio” (PP, 221).

12. Conclusión. Cuidar la apariencia es muy bueno, pero con equilibrio. La sociedad impone un modelo de belleza irreal que hace que las personas, al estar frente al espejo, vean supuestos defectos. Una buena imagen, dentro del aspecto cristiano, será una influencia para la autoestima, las relaciones y el desempeño profesional. Acepta, confía en que una sonrisa agradable, un corazón bondadoso y la bendición de Dios le darán a tus ojos un brillo especial.

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