Tendencias en la Mayordomía cristiana
Creíamos que la mayordomía cristiana trata solo de dinero, pero cuando comprendemos que mayordomía cristiana, pactos, diezmos y ofrendas son más que eso, es nuestro caminar con Dios, notamos que el asunto tiene que ser abordado con una perspectiva más amplia.
Hay razones por las cuales la mayordomía está relacionada, en la opinión de algunos, solo con el dinero: existen algunas tendencias dentro de cualquier denominación o Iglesia. Comencemos abordando las doce tendencias.
1. Existe un gran crecimiento congregacionalista. Las personas están pensando más y más sobre sus propias necesidades, miran solo a su iglesia local, en vez de estar atentos a las necesidades de la iglesia mundial.
2. Hay una resistencia al concepto de presión cohesión y manipulación, y ese abordaje de promover la donación se está viendo cada vez más como una forma de presión. Cuando promovemos algo, solo para tener el apoyo de las personas, con frecuencia produce resistencia.
3. Muchas congregaciones están perdiendo la visión global por varias razones, y una de ellas es porque están más enfocadas en sí mismas. Por otro lado, a las personas individualmente les gustaría donar para las misiones y no solo para sí.
4. Las personas están designando más y más específicamente hacia donde deben ir sus donaciones. Cada vez menos quieren donar de manera general. Quieren ver qué se hace con el dinero. Quieren saber a dónde está yendo su dinero.
5. Muchos están cambiando el foco de la misión global a un grupo específico y a las cosas en las que están interesados. Algo que ellos puedan apoyar fácilmente y ver el resultado inmediato de haber ayudado a alguien.
6. La donación es cada vez más una porción menor de la cantidad que las personas desean hacer con su dinero. Están mirando sus necesidades, y en el caso de encontrarse con deudas, la iglesia y su misión tienen un porcentaje o solo un fragmento de todo el dinero administrado.
7. Hay un número decreciente de donantes. Cuando hablamos de donantes, estamos hablando de hogares, marido y mujer e hijos, o un individuo que vive solo y tiene sostén propio. Pero cuando miramos a la Iglesia, el porcentaje de donantes, que son mayordomos fieles, comparados con el número total de miembros, continúa disminuyendo. Y eso es un hecho significativo.
8. Mucha gente piensa que la estructura organizacional es irrelevante con la misión real de la Iglesia local. Las personas se resisten a apoyar la estructura de la denominación. Quieren ver que algo está sucediendo con su dinero, por eso lo quieren dar para una misión específica.
9. Hay un sentimiento creciente de “Yo quiero enfocarme en lo que necesita nuestra congregación. “Las Iglesias están luchando para suplir sus propias necesidades, especialmente en el área educativa, y así tienden a apoyar localmente más que para la Iglesia como un todo, como el diezmo que va totalmente a la Asociación.
10. Existen pocos jóvenes en la Iglesia. El promedio de edad en la Iglesia, especialmente en los países ricos, está por encima de los 50 y 60 años. Eso quiere decir que la población que estaba acostumbrada a donar está envejeciendo, a medida que se jubilan tienen menos para donar, y cuando mueren, pocos los sustituyen. Entonces, uno de los grandes desafíos es involucrar a los jóvenes y adultos en la misión de la Iglesia, donde entienden y ven la necesidad para apoyar la Iglesia.
11. Hay una ignorancia creciente del concepto bíblico sobre administración financiera. Necesitamos aprender a administrar las finanzas, en un contexto mucho más amplio que el de donar. No solo eso, necesitamos entender que la mayordomía es un estilo de vida amplio, que existe como un discipulado financiero donde administramos nuestros recursos, en el cual la donación es una porción pequeña. Ese es probablemente el problema principal que abordaremos en esta serie de estudios.
12. El discipulado real es la base de todo, pero la profundidad espiritual está decayendo. La participación en la Iglesia se ha vuelto un evento social, en vez de una extensión de un compromiso real con Jesucristo. Donar refleja nuestra comunión con Dios. Si no abordamos esas cuestiones, morirán. Y lo que es más importante que eso es que donar sirve como un termómetro de nuestro caminar con Dios, y cuando las donaciones bajan, reflejan una mayor y profunda necesidad de tratar el problema más amplio de una experiencia espiritual con Jesucristo.
Por eso, en el gran contexto de conocer a Jesús como Señor y Salvador, la mayordomía cristiana es solo el lado humano de Jesucristo como Señor.
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