Mitos de la Mayordomía

Trataremos cinco mitos comunes de la mayordomía cristiana. En este capítulo o en el próximo presentaremos diez conceptos de mayordomía que escucho en todo el mundo. 

1. El primer mito es que mayordomía tiene relación con dinero y ofrendas. Hay un problema ahí. La mayordomía es un estilo de vida, yo le garantizo que, si el foco fuera solo el dinero y las donaciones, los diezmos y ofrendas van a crecer por un tiempo, pero no ayudará al individuo en su caminar con Dios. Entonces tenemos que comprender que la mayordomía es mucho más que dinero y diezmos. Es realmente un estilo de vida en el que se permite que Cristo sea el Señor de nuestra vida, tiene que ver con el corazón, tiene que ver con el espíritu y no solo con un asunto financiero. 

2. La mayordomía trata sobre la recaudación de fondos. Ya perdí la cuenta de cuántas veces los pastores y líderes de las iglesias me dijeron: “Quiero que usted visite nuestra iglesia, nuestra Asociación. Nosotros tenemos un problema financiero y necesitamos de los conceptos de mayordomía para ayudarnos a recaudar fondos para este proyecto o aquel proyecto, y para todas las misiones de la iglesia”. Si sabemos administrar los fondos financieros habrá varias maneras de resolver un problema. Muchos pueden hasta no estar de acuerdo con los principios bíblicos, pero cuando comprendemos que donar es un reflejo de la comunión con Dios, entonces entendemos que la mayordomía consiste realmente en un liderazgo espiritual, más que en una recaudación de fondos. 

3. “No tenemos dinero suficiente para hacer lo que necesitamos hacer”, escucho eso en todo el mundo. Piense en lo que quiere decir eso. Si esta es la Iglesia de Dios, si nosotros creemos que él está por detrás de lo que intentamos realizar, si creemos que estamos involucrados en su misión, entonces, ¿Dios no tendría todo el dinero necesario para realizar lo que quiere a su tiempo? De hecho, yo he analizado decenas, tal vez cientos de iglesias y Asociaciones y nunca vi una que no tuviera lo suficiente. Generalmente, el “dinero insuficiente”, es consecuencia de tres puntos básicos: 
a. Problemas de liderazgo con la visión o prioridades equivocadas. 
b. No tener personas suficientes para realizar lo que el líder piensa o desea hacer, por ejemplo: el pastor de una Iglesia de cincuenta miembros que piensa construir una iglesia para 500 personas. Esa idea simplemente es irrealizable. Ese sueño puede hasta ser una pesadilla para muchas personas. Cuando se trata de recaudación de fondos, es necesario usar la matemática crítica para realizarlo. Y si usted solo trata con la perspectiva de la recaudación, dará evidencia de un problema de liderazgo, en el que usted no tiene personas suficientes y un líder con esa visión equivocada. 
c. Una idea equivocada es una falta de idea. Dios no está interesado en una posición social. Existe una actitud innata, que yo creo tiene origen divino, que nos inspira a sustentar proyectos que están enfocados en realizar la misión de Dios para su Iglesia en la Tierra: cuando todos están involucrados en la misión, creciendo espiritualmente, donar resulta una consecuencia, todo lo que necesitamos es más información. Y por eso el espíritu del concepto de liderazgo que mira a la mayordomía como la dimensión del discipulado, es tan importante y crucialmente vital. 

4. La donación es para ayudar a la Iglesia. Yo hago esta pregunta en todo el mundo: ¿Cuál es el propósito del diezmo? Y la respuesta más común es: “para pagar a los pastores y apoyar a la Iglesia”. La primera cita del diezmo en la Biblia se refiere a Abraham. Pero, ¿a qué pastor o a qué iglesia ayudó él? Hubo una ocasión cuando dio el diezmo a Melquisedec. ¿Qué hizo él con el diezmo y las ofrendas antes y después de eso? Bien, al leer la Biblia llego a una conclusión: el diezmo se daba como una ofrenda de sacrificio para Dios. De tarde y de mañana; mañana y tarde existía un sacrificio. Era una manera de alabar a Dios. Debemos entender bíblicamente, que el diezmo no es para ayudar a la Iglesia, el diezmo es para alabar a Dios con el aspecto financiero de la vida. Es muy importante que entendamos eso, porque cuando alabamos a Dios con los diezmos, le devolvemos a él nuestro diezmo y no a la Iglesia. Podemos hacerlo por medio de la Iglesia, pero Jesús dijo al pueblo que trajeran a él los diezmos. Dijo que serían para el sostén de los levitas, que los diezmos recibidos como ofrendas de adoración serían para la iglesia y sus pastores. Entonces, al devolver su diezmo, hágalo como un acto de adoración y no simplemente como una ayuda a la iglesia. 

5. Donar cura el egoísmo. Una pregunta: ¿Usted lucha contra el egoísmo en algunas áreas de su vida? Si usted es como yo, ciertamente lucha. La cuestión es: no importa cuánto usted da, no curará el problema del egoísmo. El egoísmo es la raíz de los pecados, tal vez de todos los pecados, y la única cura para el pecado es estar crucificado con Cristo y aceptar su transformación y presencia en nuestra vida. Y ahora, para los que andan con Jesús, ‘donar’ se convierte en un antídoto para el atractivo del materialismo del mundo, pero la única cura para el egoísmo es una experiencia con Dios. La próxima vez que piense en eso, recuerde: son solo mitos, la base de todo es aprender a alabar a Dios en nuestra vida diaria, con nuestro estilo de vida, nuestra adoración y alabanza.

6. El miedo al compromiso: el miedo de que, si piden que las personas se comprometan demasiado, se van a retirar, van a salir. El problema no es el miedo al compromiso, la mayoría de nuestro pueblo vive comprometido, pero muchas veces con cosas equivocadas. Si usted pide un compromiso más profundo con Dios para adorarlo, y las personas salen, no están convertidas. En segundo lugar, si salen porque usted está pidiendo un compromiso con Dios en cualquier área de la vida, entonces usted sabrá que ellas tienen un problema espiritual serio, y que pueden estar trayendo problemas a la Iglesia. Entonces, le haré dos preguntas: si usted nunca pide un compromiso, ¿todos se quedarán? Y si usted pide un compromiso, ¿quién perderá? No tenga miedo de pedir compromiso. 

7. Hay un mito de que existe una distancia entre el pastor y los modelos de donación de los miembros. No estoy diciendo que nosotros los pastores debemos saber exactamente lo que las personas donan. Francamente, no tengo tiempo para hacer ese tipo de investigación, y no es mi trabajo decir cuánto usted debe ofrecer; el Espíritu Santo debe hacer eso. Sin embargo, donar es un termómetro de nuestra relación con Dios. Y necesito conocer los modelos. Si alguien no está donando, solo hay dos razones para no donar, especialmente para no diezmar: ignorancia y rebelión, ambos son problemas espirituales. Ignorancia, necesita enseñanza. Para la rebelión la única cura que conozco es morir en Cristo y nacer de nuevo, y yo no soy un ejecutor, ellos tienen que experimentar a Jesucristo. Si alguien cambia el método de donar o deja de donar, eso puede ser un síntoma de que hay un problema en su vida. Puede ser algo tan sencillo como perder el empleo, o que sus entradas se redujeron, o tal vez, está pasando por un momento de desánimo en su vida. Esta es una oportunidad para que nosotros como líderes espirituales de la iglesia nos acerquemos a esa persona o familia para animarlos. Pero si dejan de donar por algún problema espiritual, si hay algo o un pecado en sus vidas, entonces es una oportunidad de acercarse a ellas. Pero cuidado, no diga: “Yo descubrí que usted no está donando más, entonces quiero saber qué está mal”. Necesitamos acercarnos dando apoyo, incentivando, y entonces preguntar: “¿Cómo está su vida con Dios?”, “¿Cómo puedo ayudarlo en su experiencia con Dios?”, “¿Cómo van las cosas con usted y su familia?”, “¿Hay algo especial por lo cual puedo orar por usted?”. Nosotros no estamos aquí para criticar o condenar. Necesitamos estar conscientes de los modelos de donación en la vida de los miembros de iglesia para poder ayudarlos espiritualmente. El diezmo es una cuestión espiritual. Entonces, es un termómetro que podemos usar para alertarnos que hay un problema profundo y oculto. 

8. Hay muchos sermones de mayordomía. Yo le garantizo que puede haber muchos sermones sobre el dinero. Pero recuerde que el dinero, o bienes materiales, es uno de los asuntos más citados en la Biblia. Son más de 2.300 pasajes bíblicos que tratan sobre el dinero o bienes materiales, solo 500 sobre la oración y menos de 500 sobre fe. Si Dios dio a esa cuestión ese nivel de importancia, ¿no debemos nosotros también notar el nivel de desafío que le trae a nuestra vida espiritual? Como pastor percibí que de cierta forma cada uno de mis sermones es un sermón de mayordomía porque se concentra en ayudar al individuo a crecer en su caminar con Jesucristo. Eso nos ayuda a entender más sobre cómo Jesús puede ser el Salvador y Señor de nuestra vida. 

 9. Teología de la prosperidad. El mito de que si damos a Dios fielmente él nos dará más a cambio. Eso es totalmente un mito. Yo sé de varias personas que leen eso en Malaquías capítulo 3, donde dice: “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” Pero permítanme hacer una pregunta simple: ¿Qué viene primero? ¿La fidelidad en el diezmo o la bendición? Basta pensar de esta forma. Si Dios ya lo ha bendecido, ¿por qué dar el diezmo? En toda la Escritura, el diezmo es realmente nuestra respuesta a las bendiciones que ya recibimos en Jesucristo. 

10. El mito de trabajar para Dios. Dios no quiere que trabajemos para él. Quiere que trabajemos con él. La mayordomía cristiana se trata de una sociedad divina, en la cual él es el Señor y nosotros los mayordomos y administradores de lo que le pertenece. Esa sociedad íntima nos ayuda a comprender que tenemos el increíble privilegio de ser socios de Dios, de caminar a su lado y tener el Espíritu Santo guiándonos en la administración de cada parte de nuestra vida. No solo el dinero, sino en todo. Al final, somos socios de Dios y no solo siervos. Él nos levanta de la esclavitud del pecado, para ser esclavos de la justicia, para ser sus siervos y también colaboradores y para llamarnos hijos. Jesús nos llama hermanos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El símbolo de honor

¿Melquisedec era Cristo?

El Plan de Dios para su salud