Llamado para ser bendición
TEXTO BÍBLICO
“El Señor le dijo a Abram: ‘Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y vete a la tierra que te mostraré. Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; haré famoso tu nombre, y serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; ¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!” (Génesis 12:1-3 NVI).
INTRODUCCIÓN
Hoy en día, el mundo está impregnado con el mal y la idolatría, y la espiritualidad ha disminuido en gran manera. Satanás trabaja más fuerte que nunca porque sabe que pronto se le acabará el tiempo. Parece haber tenido éxito al conquistar este mundo y lo reclama como suyo; pero desde que esta Tierra ha sido creada, hace unos 6.000 años, Satanás nunca gana porque Dios ha preservado un remanente en cada generación. De forma ininterrumpida, a lo largo de la historia, comenzando con Adán Dios ha elegido a personas fieles que lo aman y lo honran en todos los aspectos de sus vidas. Uno de ellos fue Abrahán.
Hoy en día, el mundo está impregnado con el mal y la idolatría, y la espiritualidad ha disminuido en gran manera. Satanás trabaja más fuerte que nunca porque sabe que pronto se le acabará el tiempo. Parece haber tenido éxito al conquistar este mundo y lo reclama como suyo; pero desde que esta Tierra ha sido creada, hace unos 6.000 años, Satanás nunca gana porque Dios ha preservado un remanente en cada generación. De forma ininterrumpida, a lo largo de la historia, comenzando con Adán Dios ha elegido a personas fieles que lo aman y lo honran en todos los aspectos de sus vidas. Uno de ellos fue Abrahán.
En su tiempo, Dios preservó a Abrahán para ser un modelo y guardián de la ley para las siguientes generaciones. Elena de White escribió: “mientras elegía a Abrahán del linaje de Sem, a fin de hacerle depositario de su ley para las futuras generaciones. Abrahán se había criado en un ambiente de superstición y paganismo. Aun la familia de su padre, en la cual se había conservado el conocimiento de Dios, estaba cediendo a las seductoras influencias que la rodeaban, ‘y servían a dioses extraños’ en vez de servir a Jehová” (Patriarcas y profetas, p. 117). Abrahán estaba viviendo en un tiempo de apostasía; estaba rodeado por un ambiente malvado y seductor. Sin embargo, se mantuvo firme en su fe entre los infieles, y fielmente continuó adorando al Dios verdadero.
1. EL LLAMADO La edad no es importante para Dios cuando llama a las personas para que sean sus “elegidos”. Dios llamó a Samuel cuando este tenía solo 11 años y estaba en la casa del sacerdote Elí (1 Samuel 3). Llamó a David a ser rey cuando este tenía 30 (2 Samuel 5:4). Basado en el contexto histórico y las pistas bíblicas, se estima que cuando Jesús llamó a sus 12 discípulos, casi todos eran menores de 18, y es muy probable que fueran solteros, a excepción de Pedro, que tenía esposa. Dios llamó a Abrahán cuando este ya no era joven; tenía 75 años (Génesis 12:4). Dios lo llamó a salir de su país, de su clan y tribu, de la casa de su padre para ir a un lugar que no conocía. ¿Se negó a obedecer las palabras de Dios? No, claro que no. No dijo:
- “Dios, soy muy viejo para emprender este viaje. Ya no podré caminar mucha distancia, y no tengo idea a dónde ir. Así que permíteme quedarme en mi tienda disfrutando de mi edad avanzada y del resto de mi vida”- En cambio, cuando Dios llamó a Abrahán y le pidió que saliera, sin preguntas, Abrahán de inmediato tomó a su esposa Sarai, su sobrino Lot, sus sirvientes, y todas sus posesiones y salió de Harán hacia una tierra desconocida.
Hebreos 11:8 dice: “Por la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba”. Este es el tipo de fe que todos los cristianos deben tener. La obediencia de Abrahán es la evidencia de la fe que tenía, creía en las cosas que no veía. Hebreos 11:1 dice: “Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve”. Abrahán nos da un gran ejemplo de obediencia, de cómo obedecer los mandatos de Dios sin importar nada más, incluso sin saber a dónde terminará ese camino. Como el mayor resultado de la fe y obediencia, hay una recompensa que Dios prometió que recibiríamos, registrada en Gálatas 3:9: “Así que los que viven por la fe son bendecidos junto con Abraham, el hombre de fe”. Seremos bendecidos así como Abrahán fue bendecido.
EL PROPÓSITO DEL LLAMADO
¿Por qué llamó Dios a Abraham? Porque cuando Dios hace algo o permite que algo ocurra en nuestras vidas, tiene que haber fe. “Y por la fe que tenía vivió como extranjero en la tierra que Dios le había prometido. Vivió en tiendas de campaña, lo mismo que Isaac y Jacob, que también recibieron esa promesa” (Hebreos 11:9 DHH).
Dios prometió que le mostraría a Abraham la tierra a la que iría, y lo hizo. De la misma manera, Dios quiere guiarnos en nuestro camino de la vida. Él conoce el panorama completo de nuestras vidas; conoce el fin desde el principio, por lo que prepara lo mejor para nosotros. Pero requiere nuestra sumisión total a su dirección y voluntad; quiere que pongamos nuestra confianza en él. Él prometió que lo guiará en su búsqueda de educación superior; lo guiará a lograr sus metas; lo guiará a encontrar un trabajo deseable; lo guiará a encontrar pareja; lo guiará hacia el lugar donde él quiere que vaya y sirva; y eventualmente lo guiará a la “tierra prometida”, el hogar celestial eterno, pero con una condición: usted debe confiar y obedecer. Una de mis canciones favoritas, “Trust and Obey” [Confía y obedece], compuesta por John H. Sammis en 1887, dice: "Cuando caminamos con el Señor a la luz de su Palabra, ¡Cuánta gloria pone en nuestro camino!"
Mientras hacemos su voluntad, él todavía permanece con nosotros, Y con todos los que confían y obedecen. Coro: CONFÍA Y OBEDECE, PORQUE NO HAY OTRA MANERA, De ser feliz en Jesús, sino al confiar y obedecer.
Proverbios 3:5-6 dice: “Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas”. A veces es difícil confiar en Dios y seguir sus mandatos. A veces por guardar la ley de Dios se nos puede pedir renunciar a una carrera o una profesión que tiene un futuro prometedor, o seremos forzados a dejar nuestro hogar, nuestros padres, nuestra familia por el nombre de Dios. A veces puede parecer que es imposible seguir los caminos de Dios debido a la duda y la desconfianza. Pero el salmo 84:12 dice: “Señor Todopoderoso, ¡dichosos los que en ti confían!” (NVI). Seremos bendecidos si confiamos y obedecemos.
2. “HARÉ DE TI UNA NACIÓN GRANDE” Una noche muy estrellada, cuando Abraham yacía en su tienda contemplando su futuro, Dios apareció y le habló en visión. Él dijo: “No temas, Abram. Yo soy tu escudo, y muy grande será tu recompensa” (Génesis 15:1 NVI). Abraham respondió con desconfianza: “¿Qué, Dios? ¿Dijiste que me darías una gran recompensa? ¿Qué puedes darme? Ya soy viejo, avanzado en años, y no me has dado ningún hijo. Todas mis posesiones serán heredadas por Eliezer, mi criado” (paráfrasis del autor). Como respuesta, Génesis 15:4 registra: “¡No! Ese hombre no ha de ser tu heredero — le contestó el Señor—. Tu heredero será tu propio hijo” (NVI). Dios le prometió un hijo a Abraham. Dios sabía que Abraham era escéptico y tenía dudas, por lo que le pidió que saliera fuera de su tienda; “Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas, a ver si puedes. ¡Así de numerosa será tu descendencia!” (Génesis 15:5, NVI), dijo Dios. En Génesis 13:16 Dios prometió: “Multiplicaré tu descendencia como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar el polvo de la tierra, también podrá contar tus descendientes” (NVI).
De acuerdo con un análisis demográfico del Pew Research Center, en 2015 el cristianismo seguía siendo el grupo religioso más numeroso del mundo, llegando a un tercio (31,2%) de la población mundial (7.3 mil millones de personas) en ese momento Los descendientes de Abraham fueron miles de millones de personas, y como cristianos, somos parte de esa gran familia de Dios.
El Departamento de Archivos, estadísticas e investigación de la Asociación General registró en 2017 que la membresía de la Iglesia Adventista del Séptimo Día a nivel mundial alcanzaba los 20.008.779 miembros, y estamos entre ellos. Por la gracia de Dios, y a través del trabajo del Espíritu Santo, ese número aumentará más y más en los próximos años; muchas más almas se unirán al rebaño de Dios. A través de Todo Miembro Involucrado, la promesa de Dios a Abraham de “ser una gran nación” se hará realidad.
¿Realmente somos los descendientes de Abraham? ¡Claro que sí! Gálatas 3:26-29 lo confirma:
“Todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús, porque todos los que han sido bautizados en Cristo se han revestido de Cristo. Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús. Y, si ustedes pertenecen a Cristo, son la descendencia de Abraham y herederos según la promesa” (NVI).
El texto bíblico nos asegura que si somos bautizados en Cristo, también somos los herederos de Abraham y recibiremos la herencia eterna como nos fue prometido.
3. “TE BENDECIRÉ” Génesis 22:17 dice: “que te bendeciré en gran manera, y que multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena del mar. Además, tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos” (NVI).
¿Podemos contar las estrellas del cielo y la arena a la orilla del mar?
Es imposible hacerlo, pero esta fue la palabra de Dios, que se ha cumplido. La población mundial, registrada en 2018 ha alcanzado 7.6 mil millones de personas. Esta es una hermosa promesa que Dios le dio a Abraham en el pasado, pero también es cierta para nosotros en el presente. Dios conoce nuestras necesidades, y quiere que vivamos una vida abundante. Nos bendecirá y suplirá nuestras necesidades. En el Nuevo Testamento el apóstol Pablo repitió la promesa divina. Filipenses 4:19 dice:
“Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús” (NVI).
Génesis 15:7 dice: “Jehová le dijo: —Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos para darte a heredar esta tierra” (RV1995). Según esta promesa, los descendientes de Abraham recibirían el derecho de heredar la “tierra prometida”, donde se asentarían luego de su éxodo de Egipto. Esta es una bendición real. Además de las bendiciones físicas, Dios nos bendice espiritualmente; las bendiciones del evangelio. Dios le prometió a Abraham en Génesis 22:18:
“Puesto que me has obedecido, todas las naciones del mundo serán bendecidas por medio de tu descendencia” (NVI). Esta es una gran promesa que Dios hizo a Abraham: que todas las personas de la Tierra serían bendecidas a través de sus descendientes, bendecidas no solo por el mensaje del evangelio sino también por la tecnología, la ciencia, la comunicación y las invenciones médicas. El Estado de Israel, el centésimo país más pequeño del mundo, se compone de los descendientes directos de Abraham. Ese país ha adjudicado los siguientes descubrimientos:
I. COMUNICACIÓN Y TECNOLOGÍA
a. El celular fue desarrollado por primera vez en la planta Motorola en Israel.
b. Microsoft – Israel desarrolló la mayoría de los sistemas operativos Windows NT y XP.
c. La tecnología del chip Pentium MMX fue diseñada en Intel en Israel.
d. Tanto el microprocesador Pentium 4 para computadoras de escritorio como el procesador Centrino para notebooks fueron diseñados, desarrollados y producidos en su totalidad en Israel.
e. La tecnología del correo de voz fue desarrollada en Israel. La empresa israelí Amdocs es la mayor compañía en el mundo en este campo.
f. Una empresa israelí fue la primera en desarrollar e instalar a gran escala una planta generadora de electricidad alimentada por energía solar y completamente funcional en el desierto de Mojave del sur de California.
g. La compañía israelí Retalix creó los escáneres de comestibles utilizados en tiendas como Costco, Albertsons y 7-Eleven, así como 25.000 tiendas adicionales y restaurantes de servicio rápido en todo Estados Unidos.
II. INVENCIONES MÉDICAS
a. Científicos israelitas desarrollaron la primera instrumentación de diagnóstico sin radiación y completamente computarizada para el cáncer de mama.
b. Una empresa israelí desarrolló un sistema computarizado para garantizar una administración de medicación adecuada, removiendo así el error humano del tratamiento médico.
c. Given Imaging de Israel desarrolló la PillCam: la primera videocámara ingerible, que es tan pequeña que cabe dentro de una pastilla. Se usa para ver el intestino delgado desde adentro, y la cámara ayuda a los doctores a diagnosticar desorden Abraham Weizmann de la Bar Ilan University desarrollaron una forma de rehabilitación de las drogas usando un esteroide natural que se inserta en el cerebro y produce una resistencia a las drogas.
III. CIENCIA
a. Investigación en primates en la Hebrew University está llevando al desarrollo de un brazo robótico que puede responder a los comandos del cerebro de una persona paralizada.
b. Dos investigadores israelitas están generando moléculas que destruyen el cáncer que reconocerán a las células cancerosas y las atacarán de forma agresiva, sin afectar a las células sanas.
c. Investigadores israelitas desarrollaron una novedosa terapia de células madre para tratar el mal de Parkinson usando las células madre de la médula ósea del paciente para producir el químico faltante que permite restaurar el movimiento motriz.
d. El Quicktionary, un escáner del tamaño de una lapicera que escanea una palabra u oración y la traduce a un idioma diferente, fue desarrollado por Wizcom Company, con base en Jerusalén. La promesa de Dios a Abrahán que sus descendientes serían una bendición para todas las personas de la Tierra se ha cumplido de forma completa. Contemplando esta promesa en particular – “por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra” (NVI) –
Recuerdo una experiencia de mi padre que fue similar a la de Abraham.
Mucho antes que yo naciera, mi padre era el director de una escuela y un miembro devoto de una iglesia que guardaba el domingo. Aunque era líder de iglesia, era borracho. Antes de predicar, tenía que tomar dos copas de un licor fuerte. Lo hacía para no sentir temor al mirar a las personas en la audiencia y para que su lengua se “soltara” y no se quedara sin palabras.
Durante la víspera de Navidad y Año Nuevo, él iba a la iglesia, entraba caminando derecho en su traje limpio. Para cuando volvía a casa pasada la media noche ya no caminaba derecho; en cambio, con frecuencia lo encontraban borracho, tumbado en una zanja y las personas tenían que llevarlo hasta la casa. Para su defensa y protección, llevaba un amuleto “mágico” con poder satánico alrededor de su abdomen. Siempre que jugaba al fútbol y llevaba su amuleto, nadie se atrevía a tocarlo porque terminaban con una pierna rota o algo parecido. Cuando caminaba por el pueblo, los demás se inclinaban ante él con mucho respeto y por temor.
1. EL LLAMADO.
Luego fue su conversión. Un día, alguien dejó un volante para una serie de evangelismo y un folleto sobre el sábado en la puerta de su casa. Leyó el folleto y asistió fielmente a las reuniones de evangelismo. Se convenció de la verdad del sábado, y cuando el predicador hizo un llamado desde el altar, él pasó al frente y tomó la decisión de aceptar a Jesús como su Salvador personal y recibir el bautismo. Luego de su bautismo, ya no bebió, tiró su amuleto y se mantuvo sobrio. Resultó ser un buen hombre.
Los resultados de su conversión, sin embrago, fueron severos. Fue despedido de su trabajo como director de escuela, y fue desheredado de su familia y odiado por sus amigos. La comunidad lo expulsó, y él sentía que ellos no querían que él viviera entre ellos. MUDARSE A UNA TIERRA DESCONOCIDA.
Un año después de mi nacimiento, mi familia se mudó a otra isla, a una “tierra desconocida”, para seguir el llamado de Dios. En ese nuevo lugar, mi padre consiguió trabajo como instructor bíblico. Con el tiempo, cuando fui mayor, me llevaba con él cada vez que iba a varios hogares a dar estudios bíblicos. Usaba un pequeño proyector de diapositivas y me pedía que yo lo manejara. Era un trabajo excelente para mí; estaba tan orgulloso y feliz de ser parte del ministerio de mi padre al difundir el evangelio, el mensaje de salvación a través de Jesucristo. Al acompañar a mi padre a las sesiones de estudios bíblicos, estuve expuesto a las enseñanzas bíblicas y a las 28 creencias fundamentales de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Las Escrituras y las doctrinas de la iglesia se arraigaron en mi mente, y disfrutaba del ministerio de mi padre. Luego de graduarme de la secundaria, me inscribí en una universidad del Estado en mi ciudad para estudiar medicina. Mi objetivo era convertirme en médico. Rendí un examen de ingreso sobre algunos temas, y todo fue bien. Estaba seguro que podría responder las preguntas de forma correcta. Luego, ocurrió algo que cambió todos mis planes. El examen final, que era una prueba de aptitud, fue programada para un sábado. Para completar el examen de ingreso tenía que rendir la última prueba; de lo contrario, reprobaría. Sin embargo, como caía en sábado, no tuve más opción que perderlo.
En ese punto, comencé a sentir el llamado de Dios para entrar al ministerio, así que me inscribí en la Universidad Adventista de Indonesia y estudié teología. Así que aquí estoy hoy, un pastor ordenado hace 40 largos años. El plan de Dios no era mi plan. Él no me llamó a curar a las personas de forma física; me invitó a ayudarlas a encontrar sanidad espiritual a través de Jesucristo.
2. LAS BENDICIONES. Como ministro ordenado de la iglesia, mi padre llevó a muchas almas a Jesús y su verdad. Él ahora descansa en su tumba, esperando el llamado del Maestro para levantarse y recibir su recompensa, pero su legado permanece firme. A una temprana edad, Dios también me llamó al ministerio, para continuar lo que mi padre había empezado. Me convertí en pastor, y amo hacer lo que él hacía: difundir el mensaje del evangelio al mundo. Es mi pasión llevar tantas almas como sea posible a Jesucristo y estar listo para su pronto regreso. Es una bendición real poder ser su ministro del evangelio.
3. BENDECIDO PARA SER BENDICIÓN. He comprobado que los versículos de Génesis 12:2-3 son verdaderos; “te bendeciré”; “serás una bendición”; y “por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra” (NVI).
Mi padre y yo hemos sido bendecidos al ser ministros de Dios y parte de su salvación, pero también una bendición para las muchas personas a quienes hemos servido y con quienes hemos compartido el mensaje del evangelio. Cuando aceptaron la salvación a través de Jesucristo y rindieron su vida para bautizarse, fueron bendecidas a través de nuestros ministerios. A lo largo de mis 45 años de ministerio, he llevado a cabo cientos de encuentros de evangelismo y 59 seminarios sobre el Apocalipsis. Miles han escuchado el mensaje del evangelio, y miles han sido bautizados y llevados a la cruz. Dios me ha bendecido con la habilidad de predicar, y como resultado, muchas personas han sido bendecidas a través de mi ministerio.
4. “HARÉ FAMOSO TU NOMBRE” Proverbios 22:1 dice: “Vale más la buena fama que las muchas riquezas, y más que oro y plata, la buena reputación” (NVI). Es una realidad de la vida que un buen nombre es importante. Un buen nombre implica una buena reputación, que es de mayor valor que la riqueza. Un buen nombre es una verdadera riqueza, y esto es lo que Dios le prometió a Abraham en Génesis 12:2 “haré famoso tu nombre” (NVI). Abraham tuvo un gran nombre. Fue llamado amigo de Dios en Santiago 2:23 “Así se cumplió la Escritura que dice: ‘Le creyó Abraham a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia’, y fue llamado AMIGO DE DIOS” (NVI).
Dios le hizo otra promesa a Abraham en Génesis 17:5: “Ya no te llamarás Abram, sino que de ahora en adelante tu nombre será Abraham, porque te he confirmado como
5. PADRE DE UNA MULTITUD DE NACIONES” (NVI). Que promesa maravillosa que sus descendientes eventualmente constituirían muchas naciones. Ellos son descendientes de Abraham. Dios continuó su promesa en Génesis 13:16: “Haré tu descendencia como el polvo de la tierra: que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada” (RV1995).
En marzo de 2018, la población mundial fue estimada en 7.46 mil millones de personas, como lo escribió Matt Rosenberg en ThoughtCo, Puede contarse el polvo? ¡Está más allá de nuestra imaginación! Otro nombre le fue dado a Abraham en Romanos 4:11: “[…] Por tanto, Abraham es padre de todos los que creen […]” (NVI). Gálatas 3:9 dice: “Así que los que viven por la fe son bendecidos junto con Abraham, EL HOMBRE DE FE” (NVI). Génesis 15:6 dice: “Abram creyó al Señor, y el Señor se lo reconoció como JUSTICIA” (NVI). Abraham tenía una relación cercana con Dios, y este consideró la fe de Abraham como justicia. Porque Abraham confiaba en Dios y lo obedecía, Dios consideraba a Abraham como una persona justa a pesar de sus imperfecciones y debilidades como ser humano. Aquí hay una lista de los “grandes nombres” dados a Abraham:
• Amigo de Dios
• Padre de muchas naciones
• Padre de todos los que creen
• El hombre de fe
• Un hombre justo
LA RAZÓN PARA EL LLAMADO
¿Por qué Dios eligió a Abraham para llevar a cabo su plan? Génesis 18:19 dice: “Yo lo he elegido para que instruya a sus hijos y a su familia, a fin de que se mantengan en el camino del Señor y pongan en práctica lo que es justo y recto. Así el Señor cumplirá lo que le ha prometido” (NVI). Dios eligió a Abraham porque quería que él fuera un modelo para sus hijos y para su casa y los llevara a guardar la ley de Dios y obedecer sus mandamientos, así como también hacer lo justo y correcto ante los ojos de Dios y de los hombres. Génesis 26:5 apoya la razón para el llamado: “porque Abraham me obedeció y cumplió mis preceptos y mis mandamientos, mis normas y mis enseñanzas” (NVI). Dios sabía que Abraham era un hombre obediente, entonces, al elegir a Abraham, él quería que fuera un agente de cambio; y debido a su gran fe y confianza en Dios, Abraham hizo su mejor esfuerzo para cumplir las instrucciones divinas. También enseñó a sus hijos a seguir a Dios en el camino de la vida.
CONCLUSIÓN
1. Dios tiene un excelente plan para usted. Jeremías 29:11 dice: “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes — afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza” (NVI).
2. Dios tiene un propósito para su vida. Ya sea un niño, un joven, un adulto o incluso un adulto mayor, cuando Dios lo llama a servirlo nunca debe rechazar el llamado porque Dios tiene un propósito para su vida.
3. Tenga fe y confíe en las promesas divinas. Romanos 1:17 dice: “Pues en el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: ‘Mas el justo por la fe vivirá’” (RV 1995). Debemos tener fe en Dios porque a través de la fe somos justificados y recibiremos las recompensas y promesas hechas a Abraham. Él cumplirá su promesa en su tiempo. Como Gálatas 3:9 dice: “Así que los que viven por la fe son bendecidos junto con Abraham, el hombre de fe” (NVI). Seremos bendecidos por practicar nuestra fe.
4. Sea obediente a las palabras y mandamientos divinos. 1 Samuel 15:22 dice: “¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? EL OBEDECER VALE MÁS QUE EL SACRIFICIO” (NVI).
Dios espera obediencia de nosotros. Cuando ejercitamos nuestra fe al obedecer los mandamientos divinos, él estará complacido y nosotros recibiremos recompensas de parte de él.
Dios espera obediencia de nosotros. Cuando ejercitamos nuestra fe al obedecer los mandamientos divinos, él estará complacido y nosotros recibiremos recompensas de parte de él.
5. Dios nos protegerá en el camino de la vida. Génesis 12:3 dice: “Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan” (NVI). Esta es una promesa de su protección para aquellos que lo aman y lo obedecen.
6. Cuando sea bendecido, sea una bendición para los demás. Génesis 12:2 dice: “y te bendeciré […] y serás una bendición” (NVI). Cuando Dios lo bendice, debe ser para bendecir a otros. Las personas serán bendecidas por su ministerio y servicio, y el nombre de Dios será alabado. Por favor, responda las siguientes preguntas:
1. ¿Ha sido bendecido hoy?
2. ¿Se ha dado cuenta que Dios lo ha estado bendiciendo?
3. Como un individuo bendecido ¿Cómo debería corresponder?
4. ¿Quiere recibir más bendiciones?
Al concluir el sermón de hoy, déjenme compartir con ustedes algunas CLAVES para abrir las compuertas del cielo y recibir más bendiciones de Dios.
Al concluir el sermón de hoy, déjenme compartir con ustedes algunas CLAVES para abrir las compuertas del cielo y recibir más bendiciones de Dios.
TARJETA “PRIMERO DIOS”
• Permita un tiempo para distribuir la tarjeta “PRIMERO DIOS”.
• Cada miembro recibe una tarjeta.
• La tarjeta “PRIMERO DIOS” es un recurso clave que ayuda a los miembros y líderes a hacer un compromiso de poner primero a Dios en sus vidas.
INSTRUCCIONES PARA LA TARJETA “PRIMERO DIOS”
• Cada persona recibe una tarjeta.
• Luego de leer cada punto en la tarjeta, pondrá una tilde en cada cuadrado.
• Al finalizar la presentación, escriba su nombre y la fecha en la tarjeta.
• Separe la parte inferior de la tarjeta y désela al ujier para ser recolectada.
• Quédese con la tarjeta como un recordatorio de su compromiso.
ORACIÓN FINAL
Querido Padre celestial: te reconocemos como Creador y como el Dueño de todo.
Reconocemos que todo lo que tenemos proviene de la efusión de tu generosidad.
Ayúdanos a tener un sentido más profundo de gratitud y aprecio a ti, devolviendo el diezmo que te pertenece, y a dar en proporción a las bendiciones que hemos recibido, para reflejar nuestro amor por ti y tu obra. Por favor acepta nuestros diezmos y ofrendas para ser usadas de forma efectiva para llevar a cabo la misión de tu iglesia en el mundo.
Pedimos todas estas bondades en el maravilloso nombre de Jesús. Amén
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