La Milla de amor

By 
Alejandro Bullón

INTRODUCCIÓN

En una calurosa tarde de verano, el padre pidió al hijo que le trajese un vaso de agua. El chico demoró, pero cuando apareció traía junto al vaso de agua un vaso con jugo de naranja.

El padre, emocionado, preguntó:

– ¿No te pedí solo un vaso de agua?

El hijo respondió:

– Si, papá, pero te amo tanto, que decidí prepararte un vaso de jugo.

Los diezmos son como el vaso de agua. Las ofrendas, como el jugo de naranja.

I - ¿QUÉ REPRESENTAN LAS OFRENDAS?

Lo común es decir que las ofrendas representan nuestra gratitud a Dios.

1. ¿Gratitud por qué motivo?

Para responder esta pregunta tenemos que buscar en la Biblia cuándo y por qué fue instituida la primera ofrenda. Leamos Génesis 2:16, 17.

Si ellos comían del fruto, ¿cuándo morirían?

¿Qué dice la Biblia? V. 17.

¿Y murieron ese día? ¿Sí o no?

La clave para comprender ese aparente problema está en la siguiente pregunta:

2. ¿Hubo muerte en aquel día?

Algunos afirman que “murieron espiritualmente”.

¿Pero qué dice el texto bíblico de Génesis 2:17?

En el contexto inmediato de Génesis 2:

a) La muerte es lo opuesto de la vida. Vida= polvo + aliento.

b) El día se refiere a la tarde y mañana, o sea, de puesta de sol a puesta de sol.

3. ¿Cómo se entiende ese aparente problema?

Dios vino a ellos en el cambio de día. Génesis 3:8.

a) Sin embargo, ellos no murieron porque un sustituto murió en su lugar. Génesis 3:21.

b) Dios hizo vestimentas de pieles. Un cordero murió en lugar de ellos.

c) Salvación por la gracia mediante la fe desde el Génesis hasta el Apocalipsis.

d) El principio bíblico de las ofrendas apunta al Cordero de Dios que vino a sacar el pecado del mundo.

e) Luego de la caída Dios instituyó la primera ofrenda.

II - UNA RÁPIDA COMPARACIÓN ENTRE JESÚS Y LAS OFRENDAS DEL ANTIGUO ISRAEL

1. Ofrendas quemadas: Jesús fue totalmente consumido en la cruz.

2. Oferta de manjares: Sin sangre y sin carne, no involucra muerte. Esa ofrenda apunta a Jesús el pan de vida. Nosotros podemos tomar y comer de ese pan para tener vida (Juan 6).

3. Ofrendas de paz: El adorador en ese caso podía comer parte del sacrificio.

Jesús dijo: “a menos que coma mi carne y beba mi sangre…”. Esa es una demostración de aceptación y gratitud…

4. Ofrenda por el pecado o purificación (Levítico 4-5:30): Purificaciones rituales.

Purificación del santuario, etc. Apuntaba al sacrificio de Cristo como único medio de purificación del pecado.

5. Ofrenda por la culpa: El que ofrendaba tenía que restituir lo que había hecho de mal antes de traer la ofrenda. Como una deuda que tuviera con alguien.

“El sacrificio de animales fue ordenado por Dios para que fuese para el hombre un recuerdo perpetuo, un penitente reconocimiento de su pecado y una confesión de su fe en el Redentor prometido” (PP, 37).

El sacrificio de animales fue ordenado por Dios para que fuese para el hombre:

1. Un recuerdo perpetuo de su pecado.

2. Un reconocimiento y arrepentimiento del mismo.

3. Una confesión de su fe en el Redentor prometido.

III - LO QUE REPRESENTAN LOS DIEZMOS Y OFRENDAS

1. Así como los diezmos representan nuestro reconocimiento de Dios como nuestro CREADOR y SUSTENTADOR.

2. Las OFRENDAS representan nuestro reconocimiento y gratitud a Dios, por ser Cristo nuestro REDENTOR y SALVADOR.

a) Así, no devolvemos el diezmo para ser bendecidos, sino porque fuimos bendecidos.

b) De la misma forma, no damos una ofrenda de gratitud para ser salvos, sino porque somos salvos.

“La cruz del Calvario debe despertar la benevolencia de todo seguidor del Salvador. El principio allí ilustrado es el de dar, dar. “El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.” 1 Juan 2:6. Por otra parte, el espíritu de egoísmo es el espíritu de Satanás. El principio ilustrado en la vida de los mundanos es el de conseguir, conseguir. Así esperan asegurarse felicidad y comodidad, pero el 
fruto de su siembra es tan sólo miseria y muerte” (HAp, 273).

“El oro y la plata pertenecen al Señor; él podría, si quisiera, hacerlos llover del cielo. Pero ha preferido hacer del hombre su mayordomo, confiándole bienes, no para que los vaya acumulando, sino para que los emplee haciendo bien a otros. Hace así del hombre su intermediario para distribuir sus bendiciones en la tierra. Dios ha establecido el sistema de la beneficencia para que el hombre
pueda llegar a ser semejante a su Creador, de carácter generoso y desinteresado y para que al fin pueda participar con Cristo de una eterna y gloriosa recompensa” (CSMC, 17).

La ofrenda es voluntaria. Cada uno entrega al Señor de acuerdo a las bendiciones que recibió. La promesa divina es: al que más da, más le será dado. El pueblo de Dios daba el equivalente a un segundo diezmo. “A fin de fomentar las reuniones del pueblo para los servicios religiosos y también para suplir las necesidades de los pobres, se le pedía a Israel que diera un segundo diezmo de todas sus ganancias” (MB, p. 287).

¿Cuál es el consejo del Espíritu de Profecía a los ricos? (CSMC, 32).

“Los ricos deberían consagrar todo lo que tienen a Dios, y los que son santificados por medio de la verdad en cuerpo, alma y espíritu también dedicarán a Dios sus posesiones y se convertirán en instrumentos para alcanzar a otras almas. Por medio de su experiencia y ejemplo manifestarán que la gracia de Cristo tiene poder para vencer la codicia y la avaricia; y la persona adinerada que somete a Dios los bienes que le han sido confiados será reconocida como un mayordomo fiel, y podrá demostrar ante otros que cada peso que posee lleva la marca y el sello de Dios”.

¿Cuál es el consejo a los pobres? (CSMC, p. 34)

“Las ofrendas de los pobres, dadas con abnegación para ayudar y extender la preciosa luz de la verdad salvadora, no sólo tendrán olor agradable para Dios y serán plenamente aceptadas por él como un donativo dedicado, sino que el mismo acto de dar expande el corazón del dador y lo une más plenamente con el Redentor del mundo […] Las sumas más pequeñas dadas con gozo por los que tienen recursos limitados, resultan plenamente aceptables para Dios, y aun de mayor valor que las ofrendas de los ricos quienes pueden dar miles de pesos sin ejercer abnegación y sin sentir necesidad”.

IV - QUIÉN DETERMINA EL DESTINO DE LAS OFRENDAS

Aunque el que ofrenda puede destinar su ofrenda a lo que quiere que beneficie, es bueno prestar atención al principio de la OFRENDA, que está en el cordero, que apuntaba al sacrificio de Jesús, tenemos dos principios fundamentales esbozados en la siguiente ilustración:

1. Quien determinaba el destino de las ofrendas no era el adorador sino Dios.

Eso significa que cuando alguien llevaba una ofrenda al santuario no era la persona (adorador) quien determinaba el fin que debería ser dado a aquel cordero (ofrenda), sino el sacerdote, de acuerdo a la voluntad de Dios expresada en la Biblia.

Nuestras ofrendas no deberían lograr el fin que nosotros adoradores determinamos, sino el fin que Dios ha determinado. Nosotros queremos determinar el fin de las ofrendas que traemos a la iglesia. Queremos destinarlas para la construcción de nuestra iglesia, para los bancos de nuestra iglesia, para el aire acondicionado, para el club de conquistadores, para mi departamento, etc.

Pero, a través de este principio por detrás de la ofrenda, entendemos que deberíamos alcanzar el ideal de Dios. A través de las ofrendas, Dios quiere quebrar el orgullo de nuestro corazón, quiere que aprendamos a confiar plenamente en Él. No son nuestras ofrendas que resolverán todos los problemas y desafíos de la iglesia, nuestros desafíos son mucho mayores, en realidad, a los ojos humanos son imposibles de cumplirse. A través de ese principio Dios quiere que hagamos nuestra parte confiando que Él hará su parte.

2. El cordero no era muerto para salvar solamente a algunos, sino para la salvación de todo el mundo (Juan 3:16).

Nuestras ofrendas también deberían servir no solo para salvar a algunos: a mi iglesia, mi barrio, mi club, mi ciudad o mi campo; ellas deben alcanzar todo el mundo. Ese es el plan de Dios para su iglesia hoy, cada vez que ofrendamos, 60% queda para los proyectos de manutención de la iglesia local, y el 40% se destina para el surgimiento de nuevas iglesias en la asociación, unión, división y en el mundo.

3. Dios bendice a las Iglesias que son misioneras en ofrendas

“El manifestar un espíritu generoso y abnegado para con el éxito de las misiones en el extranjero es una manera segura de hacer progresar la obra misionera en el país propio; […] Por pequeña que sea vuestra ofrenda, no vaciléis en traerla al Señor. La ofrenda más pequeña, dada con corazón lleno de amor hacia el Salvador, viene a ser un don sin precio, sobre el cual Dios sonríe y pone su bendición” (OE, 481, 482).

Podemos también ser tentados a pensar que, si con el 100% de la ofrenda destinada a la caja local no estamos logrando alcanzar nuestros objetivos, 

¿Que será si nos quedamos solamente con el 60%? Esa es la cuestión, Dios no espera que confiemos en nuestros recursos y en lo que podemos hacer con ellos. Él espera que confiemos nuestros recursos a Él con la certeza de que él hará por nosotros lo que para nosotros es imposible. Dios convertirá la más pequeña ofrenda en una dádiva incalculable.

V - ¿CUÁNTO Y CÓMO OFRENDAR?

1. Diezmos: Dios estipuló el valor: 10%.

2. Ofrendas: Dios no estipuló el valor, sino que dijo que debería ser de acuerdo con nuestro corazón. Sin embargo, si la ofrenda representa a Jesús y lo que él hizo por nosotros, ¿cuánto es lo que ese sacrificio representa en su corazón? ¿Representa alguna cosa, cualquier cosa, lo que sobra o TODO?

Dios, para nuestra salvación no eligió alguna cosa, cualquier cosa o lo que sobró del cielo. Él nos dio lo mejor.

3. PARA PENSAR: Como hemos visto, los diezmos y ofrendas no tienen que ver con dinero, sino con CONFIANZA, RECONOCIMIENTO Y GRATITUD. Siendo así, nuestro reconocimiento y gratitud a Dios por ser nuestro redentor y salvador (ofrendas), 

¿Debería ser menor que ser nuestro creador y sustentador (diezmos)? Creemos que no, ese reconocimiento debería ser al menos igual o mayor, pues el sacrificio de Jesús a nuestro favor es inmensurable.

CONCLUSIÓN (REPASO)

Diezmos

1. El principio del diezmo está ligado al árbol de la ciencia del bien y del mal.

2. Cuando diezmamos, estamos demostrando nuestro RECONOCIMIENTO y GRATITUD a Dios por ser nuestro CREADOR y SUSTENTADOR.

3. Al hacer eso, estamos depositando nuestra plena CONFIANZA en Dios.

4. No diezmamos para ser bendecidos, sino porque fuimos bendecidos.

Ofrendas

1. El principio de las ofrendas está ligado a la primera ofrenda instituida después de la caída.

2. Cuando ofrendamos estamos demostrando nuestro RECONOCIMIENTO y GRATITUD a Dios por ser nuestro SALVADOR y REDENTOR.

3. Al hacer eso, estamos depositando nuestra plena CONFIANZA en Dios. 

4. No ofrendamos para ser salvos, sino porque fuimos salvos.

LLAMADO

Haga la siguiente oración: “Señor, ayúdame a vivir de acuerdo a tu voluntad. Que los diezmos y ofrendas expresen la verdadera adoración que ofrezco a ti. Y que mi vida financiera sea guiada por tu Espíritu Santo. Por lo tanto, quiero hacer un pacto contigo. Además de devolver el santo diezmo, quiero entregar __________% de ofrenda voluntaria al Señor. En el nombre de Jesús, amén”

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