Finanzas personales saludables

"Tus ingresos no son los que te impiden ahorrar, tus gastos son lo que te lo impiden".

La economía familiar y el ahorro son dos hábitos muy necesarios para la salud financiera. El tener un adecuado manejo de las finanzas sirve como una protección contra muchos problemas familiares y personales. La Biblia está llena de consejos sobre este asunto y el cristiano hace bien en escuchar y en ponerlos en práctica a fin de vivir una vida feliz y productiva.

1. ¿Qué dice la Biblia sobre la sabia administración de la vida? 

"Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz." Eclesiastés 3:1-8.
“El tiempo es dinero, y muchos están perdiendo un tiempo precioso que podrían utilizar en trabajo útil, haciendo con sus manos cosas beneficiosas” (CMC, 282).

"Guardaréis, pues, las palabras de este pacto, y las pondréis por obra, para que prosperéis en todo lo que hiciereis" Deuteronomio 29:9
La prosperidad divina se refiere a la "sabia administración, al manejo hábil de los asuntos personales" 1CBA, 1070.

2. ¿Cuál es la recompensa de la laboriosidad? 

"Ve a la hormiga, oh perezoso, ,ira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento." Proverbios 6:6-8.

“Es el deber de todos los que participan en la obra de Dios aprender la economía en el empleo del tiempo y del dinero. Los que se complacen en el ocio revelan que atribuyen poca importancia a las verdades gloriosas que nos han sido encomendadas. Estos necesitan aprender hábitos de laboriosidad y aprender a trabajar teniendo en cuenta la gloria de Dios” (CMC, 286).

3. Según Elena de White, ¿cómo debería darse la educación financiera?

“En el estudio de las cifras, el trabajo debería ser práctico. Se debería enseñar a todo joven y niño no solamente a resolver problemas imaginarios, sino a llevar cuenta exacta de sus propios ingresos y gastos. Aprenda el debido uso del dinero usándolo. Ensénese a los niños y a las niñas a elegir y comprar su ropa, sus libros, y otras cosas, ya sean costeados por sus padres o por sus propias ganancias; y si llevan cuenta de sus gastos conocerán, como no lo lograrían de otro modo, el valor y el uso del dinero” (CMC, 288).

4. ¿Por qué tener un buen control financiero personal?

"Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos." 1 Crónicas 29:14.

“El pueblo de Dios debería practicar una estricta economía en sus gastos, a fin de tener algo para llevar a Dios... En esta forma su pueblo debe expresarle su agradecimiento por las bendiciones recibidas de él. Así́ es también como pueden hacerse tesoros junto al trono de Dios” (CMC, 294).

5. ¿De qué nos libramos si vencemos el amor a las riquezas? 

"No aprovecharán las riquezas en el día de la ira; mas la justicia librará de muerte." Proverbios 11:4.

“El gasto de sumas que parecen pequeñas puede desencadenar una serie de circunstancias que se proyectarán hasta la eternidad. Cuando se realice el juicio y se abran los libros, se les presentará el lado desventajoso: el bien que habrían podido hacer con los centavos acumulados y las sumas mayores que fueron empleadas únicamente con propósitos egoístas” (CMC, 294).

6. A parte del diezmo, ¿qué más pide de Dios? 

"Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo". 
Lucas 14:33.

“Dios no sólo requiere el diezmo, sino también pide que todo lo que poseemos sea usado para su gloria. No debemos ser derrochadores, porque los bienes que poseemos son propiedad de Dios... El malgastar el dinero en lujos priva a los pobres de los recursos necesarios con los que podría proporcionárseles alimento y ropa. Lo que se gasta en la gratificación del orgullo en el vestir, en casas, en muebles y en decoraciones, aliviaría las aflicciones de muchas familias necesitadas y afligidas. Los mayordomos de Dios deben ministrar a los necesitados” (CMC, 293).

7. Siendo que la finanza es tema espiritual, ¿qué debo hacer? 

"Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses." Mateo 25:24-27.

“Dios no requiere de la persona a quien ha dado un talento que le devuelva los intereses equivalentes a diez talentos. Recuerden que fue el poseedor de un talento el que lo envolvió y lo ocultó en la tierra. Deberían usar el talento, la influencia y los recursos que Dios les ha dado para que desempeñen una parte en su obra” (CMC, 318).

MI DECISIÓN

Reconociendo que las finanzas personas son un tema espiritual y que su uso demuestra el nivel de mi comunión con Dios, decido arreglar mi situación financiera, adquiriendo buenos hábitos de ahorro y economía, cumpliendo de este modo mi deber para con Dios y mi prójimo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El símbolo de honor

¿Melquisedec era Cristo?

El Plan de Dios para su salud