Dios y mi éxito
¿Qué tiene que ver Dios con el éxito de mi vida?
Entre Dios y mi éxito, ¿hay algo que se interponga o que lo haga factible?
¿Puedo ser exitoso sin Dios?
¿Es necesario ser exitoso?
1. En el siguiente renglón, en pocas palabras, defina lo que para usted es éxito: ________________________________________________________________________________
2. ¿Qué tiene que ver Dios con mi éxito?
Mucho Poco Nada Depende solo de Él
3. Para mí, el éxito está asociado con lo siguiente:
Dinero Vida espiritual Tener una casa Tener una profesión
4. Considero que la vida cristiana tiene que ser exitosa:
SÍ NO
5. Creo que mi éxito en la vida depende de Dios y de mi esfuerzo personal.
De acuerdo Algo de acuerdo Totalmente de acuerdo En desacuerdo
6. Considero que mi fidelidad a Dios está asociada con el éxito de mi vida cristiana.
De acuerdo Algo de acuerdo Totalmente de acuerdo En desacuerdo
7. De los siguientes personajes bíblicos, ¿cuál fue el más exitoso?
____Moisés ____Job
____Abraham ____David
____José ____Salomón
DIOS Y MI ÉXITO
Lectura bíblica: Génesis 41:41 “Así que el faraón le informó a José: Mira, yo te pongo a cargo de todo el territorio de Egipto”.
Adolfo Torres es el autor de un libro cuyo título es una gran promesa: La llave de la vida y del éxito. ¿Le parece que es un título prometedor? ¡Por supuesto!
Ofrece nada menos que la clave para alcanzar aquello con lo cual todos soñamos: ¡Éxito!
Para motivar a que las personas lo logren, este moderno profeta del éxito predica: "Tú puedes tener todo lo que deseas, ser todo lo que deseas, hacer todo lo que deseas. Tu futuro está en tus manos. Tú eres dueño de tu destino". ¿Es cierto todo esto?
Michael Jordan, considerado por muchos como el mejor basquetbolista de todos los tiempos, define sus triunfos con estas palabras: "He fallado una y otra vez en mi vida, por eso he conseguido el éxito". ¿A qué éxito se refiere Jordan? ¿Qué es éxito? ¿Cómo alcanzarlo?
El mundo materializado en el que vivimos, rápidamente lo define como logro económico. Si tienes dinero, es porque eres exitoso.
Bueno, el famoso cantante Michael Jackson fue exitoso haciendo dinero, pero un total fracaso en su vida privada. La extraordinaria voz de Whitney Houston le permitió hacer mucho dinero, pero murió ahogada por las drogas. ¿A esto llama el mundo éxito?
Ralph Waldo Emerson, el gran filósofo estadounidense dijo: "El éxito consiste en obtener lo que se desea". Bastante cierto, aunque no del todo, porque si Michael Jackson deseaba obtener dinero, ciertamente lo obtuvo, por lo que de acuerdo a la definición de Emerson alcanzó el éxito, pero el fracaso en su vida privada demuestra que la definición se quedó corta.
Entonces, el éxito, tiene que ser algo más, algo más que dinero, algo que llene la vida del hombre, su existencia, su presente, su esperanza para el futuro. ¿Cómo lograrlo? ¿Cómo alcanzarlo?
La vida de José nos ayudará a encontrar respuestas para estas preguntas.
La llave de la vida y del éxito de José
Si vamos a Génesis capítulo 41, en el versículo 40 encontramos que el faraón de Egipto le dijo a José: “Solo yo tendré más autoridad que tú”.
Con esta declaración, el faraón convirtió a José en el administrador de la súper potencia mundial de su tiempo, el poderoso Egipto. Con esta investidura, le estaba confiando todos los bienes de la nación, a fin de que mediante su hábil gestión, el país pudiera enfrentar con éxito la profunda crisis económica que se avecinaba, causada por los siete años de hambre revelados en el sueño del faraón.
De esta manera, el ascenso de José al poder fue meteórico. Un día salió de la cárcel, y horas después era el hombre más poderoso del reino.
Nos preguntamos, ¿qué credenciales le valieron a José para ser nombrado el administrador de Egipto? ¿Cómo explicar su éxito a pesar de ser un ex presidiario?
Una primera referencia es que José había sido el administrador no oficial de la cárcel del estado. En el capítulo 39 de Génesis y en el versículo 22 leemos que el verdadero administrador, “puso a José a cargo de todos los prisioneros y de todo lo que allí se hacía” (Gn.39:22).
Era una responsabilidad humilde, aparentemente ignorada por los demás, pero cuando el faraón hizo la evaluación del hombre joven que tenía frente a él, el éxito de José en la administración de la cárcel se convirtió en una sólida credencial a su favor.
Otra sólida referencia es anterior a la cárcel. En el mismo capítulo 39, pero ahora en el versículo 1, leemos que Potifar, aun alto “funcionario del faraón y capitán de su guardia”, había nombrado a José, “mayordomo de toda su casa y le confió la administración de todos sus bienes”.
¿Y cuál fue el resultado de la gestión administrativa de José?
Bueno, el versículo 5 dice, que “la bendición del Señor se extendió sobre todo lo que tenía el egipcio, tanto en la casa como en el campo”, y todo debido a José.
Así que esta era otra poderosa credencial a favor de José. Su éxito se venía construyendo a lo largo de los años, a pesar de la acusación de la esposa de Potifar, a pesar de los años en la cárcel.
Su éxito se estaba construyendo. Pero la principal credencial que explica el éxito de José como administrador, fue percibida tanto por Potifar como por el guardia oficial de la cárcel.
En el caso de Potifar, el versículo 3 dice, que “éste se dio cuenta de que el Señor estaba con José y lo hacía prosperar en todo”; y en el caso del guardia, en el versículo 23 leemos, que “como el Señor estaba con José y hacía prosperar todo lo que él hacía, el guardia de la cárcel no se preocupaba de nada de lo que dejaba en sus manos”. Con estos versículos leídos es suficiente para identificar en qué consistía esta tercera credencial. ¿Cuál era? ¿Ya la identificamos? ¡Exacto! ¡Dios estaba con José!
Pero el faraón también identificó esta característica en José. Leamos lo que dijo en Génesis 41:38; dijo:
“¿Podremos encontrar una persona así, en quien repose el espíritu de Dios?”.
Y fue precisamente en base a que Dios estaba con José, que en el versículo 39 el faraón le dijo: “No hay nadie más competente y sabio que tú”. Por lo tanto, el éxito de José administrando los bienes de Potifar y haciéndolos productivos, el éxito de José al administrar la cárcel, y el hecho de que sobre José reposaba "el espíritu de Dios", fueron credenciales suficientes como para que el faraón no dudara en poner a José al frente de todo Egipto.
La vida de José ilustra en qué consiste la llave para alcanzar el tan buscado éxito en la vida de un hijo de Dios: "El Señor estaba con José, y lo hacía prosperar en todo", leímos en Génesis 39:3.
Pero la presencia del Señor en la vida de José, fue el resultado de una decisión que el joven había tomado cuando era llevado por la caravana de ismaelitas para venderlo como esclavo en Egipto.
En Patriarcas y profetas, página 215, Elena de White describe la decisión que José tomó camino al cautiverio en Egipto:
"Su alma se conmovió y tomó la alta resolución de mostrarse fiel a Dios y de obrar en cualquier circunstancia como convenía a un súbdito del Rey de los cielos. Serviría al Señor con corazón íntegro; afrontaría con toda fortaleza las pruebas que le deparara su suerte, y cumpliría todo deber con fidelidad. La experiencia de ese día fue el punto decisivo en la vida de José".
¡Este es el verdadero secreto del éxito! ¡Fidelidad a Dios!
El éxito y el espíritu de trabajo
Pero el éxito no es resultado solo de hacer un voto de fidelidad a Dios y luego cruzarse de brazos esperando a que él nos lo envíe.
Si leemos Génesis 41:46 encontraremos una pista que nos ayudará a comprender la parte que nos toca hacer para lograr el éxito en aquello que nos propongamos.
Leamos: "Tan pronto como se retiró José de la presencia del faraón, se dedicó a recorrer todo el territorio de Egipto".
De este pasaje vamos a sacar el segundo gran principio que la Biblia nos enseña para alcanzar el éxito en la vida cristiana: espíritu de laboriosidad.
El primer principio es nuestra decisión de fidelidad a Dios que como consecuencia hace que Dios esté con nosotros y nos haga prosperar, y el segundo tiene que ver con nuestro espíritu de trabajo.
Dios estaba con José, y esto era garantía de éxito como administrador en casa de Potifar, en la cárcel, o al frente de todo Egipto. Pero Dios nos da el poder para el éxito, pero el hacer nos toca a nosotros, y a este hacer se dedicó José, “tan pronto como se retiró de la presencia del faraón”.
En otras palabras, en cuanto la responsabilidad le fue asignada, de inmediato se puso en acción. Los siguientes siete años fueron un constante ir y venir por “todo el territorio de Egipto”. El actuar de inmediato y con un espíritu de trabajo a tiempo y fuera de tiempo, es uno de los secretos del éxito administrativo de José.
Mis hermanos, la laboriosidad y el éxito van de la mano. Para demostrar que el éxito requiere una larga siembra, notemos que José se mantuvo yendo y viniendo por “todo el territorio de Egipto” durante siete largos años. Pero valdría la pena, porque la cosecha llegaría a ser incuantificable.
En efecto, pasados los siete años, en el versículo 49 leemos, que José “juntó alimento como quien junta arena del mar, y fue tanto lo que recogió que dejó de contabilizarlo. ¡Ya no había forma de mantener el control!”. ¡Increíble! Que se diga que no hay forma de contabilizar la acumulación de riqueza es algo difícil de creer, pero que se diga que “ya no había forma de mantener el control” sobre una producción tan abundante es impensable.
Pero la intención del texto bíblico es llevarnos a ver la mano del Invisible que hace posible esta abundancia. José fue el siervo que resolvió ser fiel cuando fue arrancado del hogar paterno, y por esta decisión Dios estaba comprometido a hacer prosperar todo lo que viniese a sus manos, y para mostrarlo, hizo que la producción alcanzara niveles que ya no era posible medir contablemente. “¡Ya no había forma de mantener el control!”.
Thomas Alva Edison, el inventor la bombilla eléctrica y cientos de inventos más fue un hombre de éxito. Nadie discute eso. Lo que sí es discutible es si ese éxito se debió a su genialidad. Es decir, es fácil afirmar que fue exitoso porque era un genio. Pero según sus propias declaraciones fue un hombre de éxito no tanto por su genio sino por su espíritu de trabajo. Con las siguientes palabras él mismo niega que su éxito se debió a su genialidad. Dijo: “El genio es 1% de inspiración y 99% de transpiración”.
En otras palabras, su verdadero genio era su espíritu de laboriosidad. Prueba de ello fueron los más de mil experimentos que tuvo que realizar hasta encontrar la forma de hacer funcionar la bombilla eléctrica. Ese mismo espíritu de trabajo, a tiempo y fuera de tiempo, lo llevó a patentar más de mil inventos.
Conclusión y llamado
Amados hermanos, está demostrado, la vida de José lo ilustra claramente, si como hijos de Dios queremos ser exitosos en las empresas de la vida, Dios debe estar con nosotros para hacerlas prosperar. Pero Dios nos hará prósperos solo en la medida en que resolvamos vivir como "un súbdito del Rey de los cielos".
Luego de que hayamos tomado la decisión de ser fieles, de servir al Señor con corazón íntegro, de cumplir todo deber con fidelidad, debemos entonces darnos a la tarea de cumplir nuestra parte siendo trabajadores y laboriosos. En el caso de José, su decisión de ser fiel, más su laboriosidad potenciada por la bendición del Señor, lo llevó a un éxito sin límites.
Por lo tanto, si usted practica este principio, el resultado será el mismo. Es un principio, y bíblico. Recordando la última parte de la cita de Elena White que ya leímos dice: "La experiencia de ese día fue el punto decisivo en la vida de José". Es decir, ese día en que José tomó la alta resolución de vivir como corresponde a un súbdito del Rey de los cielos, ese día, fue la clave y la llave que determinó el éxito en su vida. Cuando tomó esa decisión todavía era un adolescente, y llegó a vivir ciento diez años.
Es decir, más de noventa años de vida fiel y exitosa en Egipto. ¿Recuerdan el título de nuestro sermón? "Dios y mi éxito". Son dos extremos. En uno aparece Dios; y en el otro, tu éxito. ¿Qué es lo que debe aparecer en el centro?
Dos cosas: tu decisión de ser fiel, y tu decisión de actuar con espíritu de laboriosidad.
Basados en el ejemplo de José, cuántos quieren decirle al Señor: "Señor, este día, hoy, tomo la alta resolución de vivir en esta tierra como un súbdito de tu reino; decido servirte con corazón íntegro, y cumplir todo deber con fidelidad". Cuántos quieren hacer de este día, el día decisivo que marque el rumbo exitoso de su vida; ¿puedo ver las manos? Si esa es su decisión, combinada con su espíritu de trabajo, prepárese para los resultados: ¡No se podrán medir!
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