Un Mayordomo fiel

INTRODUCCIÓN

Cuenta una fábula que un día una luciérnaga estaba volando de noche y se topó con una zona de muchos arbustos, al no poder avanzar decidió volver y buscar otro camino. Para su sorpresa se dio cara a cara con una serpiente que no le dejaba ir. Al no conseguir avanzar la luciérnaga le dijo a la serpiente: déjame ir. La serpiente la miro y le dijo: no, te voy a comer. Al ver que no tenía opción. La luciérnaga le dijo: 
- Muy bien, pero antes déjame hacerte tres preguntas. 
- Está bien - dijo la serpiente - comienza.
- Primera pregunta - replicó la luciérnaga - Serpiente, ¿Soy parte de tu dieta?
- No - dijo la serpiente - yo como pichones, aves, ratones pero un insecto no. 
- Segunda pregunta - volvió a decir la luciérnaga - Serpiente, ¿Eres feliz? 
- No - respondió la serpiente - no te importa si soy feliz y termina ya con tus preguntas. 
- Está bien - dijo la luciérnaga. Tercera pregunta: ¿Por qué me quieres comer? Hubo un silencio y respondió la serpiente diciendo: 
- ¡Porque no soporto tu luz!

PROPÓSITO DEL MENSAJE:
Presentar, a la luz de la Biblia, que Dios nos creó a su imagen y semejanza. No solo, eso sino que Dios puso al hombre como administrador (mayordomo) de su creación (Génesis 1:27, 29). Sin embargo Satanás no soporta ver a los hijos de Dios, reflejando su imagen como fieles administradores.

A. Dios prospera en medio de la esclavitud
- Hablando de José la biblia dice: lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá (v.1) José no escogió ese camino, él fue llevado contra su voluntad y al ser vendido, ni su propia vida le pertenecía. Su vida estaba sujeta a su amo Potifar (devoto del sol). Su valor era únicamente como un accesorio más en la casa de aquel oficial del faraón. Al estar en este mundo de dolor y sufrimiento muchas veces recorremos caminos que no queremos como desgracias, pérdida de salud, trabajo, estudios etc. El fracaso se vuelve común en las personas y terminan conformándose con lo que les tocó en esta vida.

- Afortunadamente la vida de José es un claro ejemplo del sueño de Dios con sus hijos. El texto nos dice: Mas Jehová estaba con José, y fue varón prospero (v. 2) El contexto de su esclavitud se dio quitándole su familia, su libertad, pero no le pudieron quitar seguir confiando en Dios.
La Biblia dice que Dios estaba con José, aunque había sido abandonado por sus hermanos, Dios no lo abandonó. Dios, por el contrario, en medio de la esclavitud de José, lo prosperó. Dos factores podemos ver aquí.

- El factor humano, como esclavo José tuvo que comenzar desde lo más bajo. Pero a base de esfuerzo, disciplina y deseos de superación su amo vio cualidades especiales en José. La biblia dice: y estaba en casa de su amo egipcio (v.2) no todos tenían esta oportunidad. Estar en la casa de su amo implicaba privilegios, tanto de un mejor ambiente como de aprender una nueva cultura de cerca. Nada de lo que Dios tiene preparado para sus hijos viene fácil, es en el trabajo sencillo donde se va puliendo en carácter de sus hijos. La diligencia, la disciplina, el orden, la limpieza son cosas que José sabia y las aplico en la casa de su amo y hoy queda como ejemplo vivo de aquellos que quieren salir adelante.

- El factor divino, no cabe duda que desde los sueños que tuvo José antes de llegar a Egipto (Gen. 37:5) Dios tenía un plan para él. La presencia constante de Dios en la vida de José se hace evidente en toda la historia. 
La presencia de Dios es la clara muestra del propósito de Dios con sus hijos (Gen 28:15), solos no podríamos alcanzar nada y José lo sabía. Por esta razón en lugar de renegar de Dios por la situación que se encontraba, José decidió mantener su relación con Dios vigente cada día pues sabía que la presencia de Dios en su vida bastaba para cambiar todo. Los tiempos no han cambiado, vivimos en un mundo de pecado donde todos son llevados a la esclavitud del trabajo, vicios, dinero, sexo, etc. Pueden existir incluso razones para negar nuestra fe porque pensamos que Dios nos abandonó. Pero solo nosotros podemos escoger qué camino tomar, o dejarnos en el abandono y conformarnos con lo que nos tocó en esta vida o colocarnos en las manos de Dios cada día dando lo mejor de nosotros para honrar su nombre.

B. Dios asciende a sus hijos para testimonio a los demás
- Aunque su condición había cambiado, pues ya no tenía el amor de su padre y los vestidos especiales que tenía, no había perdido las gracias morales que distinguían su carácter, aunque lejos de su padre terrenal, seguía viviendo en comunión con su padre celestial. En la casa de un “devoto del sol” idolatra, José continua como fiel adorador del verdadero Dios.

Como resultado de su diligencia y vida fiel a Dios, la palabra dice: Y vio su amo que Jehová estaba con él (v.3) su dedicación, su espíritu, sus modales, su hablar, su trato todo era diferente. Potifar tuvo de primera fuente el testimonio de un hijo de Dios en su propia casa. Pudo ver que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en sus manos (v.3) no cabe duda que Potifar no podía negar la intervención divina en la vida de José, el camino de ascenso en las responsabilidades de José fue resultado de su integridad y fidelidad a Dios. Al igual que José somos llamados a poner en primer lugar a Dios en nuestras vidas y ser fieles en nuestras labores diarias. Cada acto, cada trabajo bien realizado revelan a las personas en quien creemos. Somos cartas abiertas para aquellos que viven en una esclavitud espiritual. Como mayordomos de Dios somos llamados a dar testimonio a través de nuestra integridad y fidelidad en todo los que hacemos.

- La palabra también dice: Así halló José gracia en sus ojos (v.4) su comunión con Dios y el trabajo bien realizado despertó en Potifar un interés especial en José. Ante los ojos de Potifar, José era más que un esclavo, veía en él un potencial que debía ser aprovechado. Aunque no era de su nación (egipcio) no dudó en pensar en otras responsabilidades para él.
En el lugar donde hemos sido colocados (estudio, trabajo, casa, etc.) las personas siempre están observando y más aún cuando saben que somos cristianos. Cuando ellos ven en nuestra vida coherencia con lo que creemos entonces aprecian y valoran quiénes somos de manera especial. Nos colocamos en el terreno de las oportunidades que Dios quiere darnos.

C. Dios te bendice para que seas bendición
- La presencia de Dios en José se puede traducir en dos resultados concretos:

- En primer lugar, Potifar reconoce la relación especial de José con Dios (v.3). Al igual que en el caso de Daniel (Dan. 610) esta relación no era secreta, sino visible y abierta. Precisamente es lo que Jesús en su oración pide por los que habían de creer pues son llamados a dar testimonio y con sus vidas glorificar a Dios. (Juan 15:8, 17:20,21) 

- En segundo lugar, la presencia de Dios en José causa bendición a Potifar. El éxito de la prosperidad de Potifar es el resultado de la bendición de Dios. “Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José” (v.5) La bendición que Dios tenia para Potifar abarcaba todo lo que el poseía. Es a causa de José que la casa de Potifar fue bendecida y también su campo.

- El fiel mayordomo José no solo gozaba de la bendición de la presencia de Dios en su vida, sino que esa bendición se trasladó en aquellos que lo rodeaban.

CONCLUSIÓN
La mayordomía cristiana no está sujeta a circunstancias, pero si al rol de cada fiel mayordomo cuando está conectado con su creador. Una fiel mayordomía se caracteriza por poner a Dios en primer lugar y ser diligente en las tareas encomendadas. Tal fidelidad no solo lo capacita para mayores responsabilidades sino que lo coloca como luz para testimonio de los que le rodean.

LLAMADO

El llamado en esta tarde, es para colocar nuestras vidas en las manos de Dios cada día, seguir su plan diario para nosotros. Y al entregarle nuestras vidas ser cartas abiertas a través de nuestro testimonio personal. Una manifestación de la verdadera comunión siempre será la testificación de una vida que va acorde con lo que se predica.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El símbolo de honor

¿Melquisedec era Cristo?

El Plan de Dios para su salud