Mandamiento dado, mandamiento aplicado
"El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; su loor permanece para siempre." Salmos 11:10.
"El consejo de los santos es entendimiento, porque el conocer la ley es (el carácter) del buen pensamiento"
"Un conocimiento de Dios es el fundamento de toda educación verdadera." PP, 646, 647.
A los ojos de Dios, el éxito requiere un conjunto diferente de recursos. Esto lo vemos en el caso de Abraham quien fue obediente al llamado de Dios
En Sintonía con Dios - Heme aquí
“…Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré” (Génesis 12:1).
Todo verdadero creyente, cuenta con la bendición de oír y conocer la voz de Dios. Es posible oír la voz de Dios hoy en día con la misma certeza y claridad con que la oyeron los grandes hombres y mujeres del pasado. Jesús dijo que sus ovejas oyen su voz: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:27).
Todos de alguna manera oyen la voz de Dios; pero no todos están dispuestos a obedecer.
"Heme aquí" en Génesis 22:1 Enfatiza la humildad de Abraham, por un lado, y su disposición a servir, por el otro.
Abraham era un hombre bien mandado
Dios eligió a Abraham porque vio en él la disposición para ordenar a sus hijos y a su casa después de él, para que guardasen el camino del Señor y para que practicaran rectitud y justicia.
" “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio […]” (Génesis 18:19)."
“Vio que instruiría a sus hijos y a su casa en los principios de la ley de Dios. El poder de la enseñanza de Abrahán se debió a la influencia de su vida. Formaban su casa más de mil personas, muchas de las cuales eran jefes de familia y no pocas recién convertidas del paganismo. Semejante casa necesitaba que una mano firme manejara el timón. Los métodos débiles y vacilantes no servían. Ed, 187.
Uno de los grandes problemas que afronta la sociedad moderna, es lo que se conoce como “doble moral”. Este fenómeno, consiste en decir una cosa y hacer otra. Es esperar en los demás, rasgos y virtudes que nosotros no poseemos. Abraham no tenía este problema; pues estaba siempre dispuesto a guiar con el precepto y el ejemplo. Aparte de ser ejemplo en la adoración, lo era también en la mayordomía:
“Y le dio Abram los diezmos de todo” (Génesis 14:20up).
Más tarde, vemos a su nieto Jacob haciendo un pacto con Dios:
“Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti” (Génesis 28:22).
¿Dónde aprendió Jacob este principio? De su abuelito Abraham. Abraham estuvo dispuesto a darlo todo en obediencia al mandato de Dios, como lo fue en el sacrificio de su hijo Isaac. Dios le había dicho: “Dame a tu hijo, tu único, a quien amas” (Génesis 22:2).
Obediencia: El camino seguro
En Génesis 12 la orden de salir de su país, su tierra, y la casa de su padre era en realidad un llamado a Abraham para que dijera “adiós” a su pasado; y ahora en el capítulo 22, a Abraham se lo invita a decir “adiós” a su futuro. ¿A cuál de ellos es más fácil renunciar: el pasado o el futuro?
Siempre que atravesamos una fase difícil en la vida, es bueno mirar hacia atrás y recordar cómo Dios nos guió en el pasado.
“Como he participado en todo paso de avance hasta nuestra condición presente, al repasar la historia pasada puedo decir: “¡Alabado sea Dios!” Al ver lo que el Señor ha hecho, me lleno de admiración y de confianza en Cristo como director. No tenemos nada que temer del futuro, a menos que olvidemos la manera en que el Señor nos ha conducido, y lo que nos ha enseñado en nuestra historia pasada”
"Abraham aprendió a vivir “con los pies en la tierra; pero con la vista en el cielo”.
Abraham oyó la voz de Dios y obedeció. Él entendía que es preferible obedecer a Dios y perder la vida; que desobedecer y preservarla.
Victoriosos en las Pruebas - Vamos a Adorar
“Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes” (Génesis 26:5).
que su obediencia al llamado había sido recompensada con gran bendición; ahora tenía la oportunidad de mostrar un acto aún más grande de obediencia. Dios le estaba ayudando a obedecer recordando el llamado anterior”.2Aun cuando le pidió a su hijo en sacrificio, no se los negó. En Hebreos 11:17 al 19, se afirma que Abraham creyó que Dios podía levantar a Isaac aun de entre los muertos. Se le había dicho que su descendencia seria grande; pero este pedido parecía terminar con esas ilusiones; pero su fe era inquebrantable y obró por fe.
Dios le dijo a Abrahán que mandara lejos a Ismael (Génesis 21:12, 13), y luego le instruye que le ofrezca a Isaac en sacrificio (Génesis 22:1-13). En ambos casos, Abraham se levantó muy de mañana para cumplir con los requerimientos. En el cumplimiento de estas tareas, Abraham estaba diciendo adiós a su futuro, a todos sus sueños y esperanzas. Pero esto va aún más lejos.
Génesis 22 declara: “Toma” tu hijo, tu precioso hijo a quien amas, Isaac. Aquí se usa por primera vez en la Biblia la palabra amor.
“‘Yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos’”. Génesis 22:5 Esta es la primera vez que ocurre la palabra adorar en la Biblia. La adoración es importante en la nueva relación que Dios revela entre él y sus hijos.
"Volveremos a Vosotros" Génesis 22:5. Abraham entendió que las bendiciones de Dios no solo están reservadas para el mundo por venir, sino que ya son una realidad aquí y ahora. Abraham creyó que volvería un tiempo después junto a su hijo Isaac. Fue esta esperanza la que le dio fuerza para continuar el viaje, y como declara el versículo 6, “y fueron ambos juntos”.
La intención es hacer hincapié en ‘Dios’, para indicar que la solución está solo en Dios. Es Dios quien verá”
"Abraham, Abraham" Dios está listo para intervenir: para detener el sufrimiento más profundo de Abraham y reconocer la disposición de Abraham a aceptar la avenida prescrita a la salvación.
El evangelio entonces irrumpe: la salvación no es de los humanos, sino de Dios, y solamente de él.
Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios” (Santiago 2:23).
Es un indicador al sacrificio máximo de Dios para salvar a la humanidad, incluyendo a Abraham, Isaac, y nosotros, como Pablo más tarde señala:
“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” (Romanos 8:32).
"Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz." Filipenses 2:8.
"Jehová Yireh". ¡Él se mostrará a sí mismo, su carácter, su amor! Después de tal revelación del amor de Dios, es fácil confiar en él, seguirlo, ser guiado por él. Un Dios como este, no nos decepcionará. ¡Él proveerá!
Ilustración
Un líder de iglesia había decidido ser fiel a Dios en guardar el cuarto mandamiento, dedicando el sábado al servicio del Señor, desde la puesta de sol de día viernes hasta la puesta del sol del mismo sábado.
Esto había ocasionado que, por ser profesor, no pudiera ascender de categoría en el escalafón debido a que los exámenes de dicho ascenso solo se daban en sábado. Por ello, aunque ya tenía más de 20 años ejerciendo el magisterio y aunque era muy reconocido y requerido por varios colegios, su salario era el de apenas un principiante. Por muchas ocasiones fue objeto de burla de sus colegas y amigos de iglesia que le decían:
- Que te cuesta ir y dar el examen una hora y luego te vas al culto.
- Tu pensamiento no está bien, ¿Qué ganas afanándote tanto por la iglesia? Debes velar primero por ti.
Decía él: Todo profesor que ha subido de escalafón en estos últimos 20 años, y se considera adventista, lo ha hecho transgrediendo el sábado.
Sin embargo, decidió servir al Señor de corazón alegre. Así, cada sábado era el primero en llegar a la iglesia, encendía y preparaba los equipos de sonido y como Anciano (Líder de mayor jerarquía) de iglesia procuraba que todo estuviera listo y presentable para el culto.
Los hermanos de tercera edad eran, casi siempre, los primeros en llegar. Entre ellos había una hermana de edad avanzada, quien llegaba muy temprano al templo todos los sábados. Su costumbre era intachable. Tomaba tiempo para postrarse en silencio y orar devotamente.
Un día, la hermana solicitó una vista a nuestro hermano líder de iglesia. Él aceptó de buena voluntad y marcaron el día y la hora. Durante el transcurso de la visita, la hermana dijo al líder de la iglesia:
- Hermano profesor, he visto por mucho tiempo tu dedicación a la iglesia y a las cosas de Dios; y como bien sabes, Dios me ha bendecido con amplias extensiones de tierra y propiedades. Por tanto, conversando con mi familia he decidido que esta casa donde estamos sea para ti.
Sorprendido y pensando que era parte de una broma, intentó desviar la conversación, pero la réplica era:
- Te he dicho que esta casa va a a ser para ti.
Era duro de creer. Tantos años viendo desfilar delante de si las oportunidades de ascensos, viendo a sus amigos que ascendían uno tras otro y él quedando en la misma posición. Solo alcanzó a decir:
- Hermana se debe estar confundiendo. Y aunque fuera cierto, no tengo cómo pagar el valor de esta casa. Por eso, no creo que sea buena seguir esta conversación.
- He dicho que esta casa va a ser para ti. ¿Cuánto puedes pagar?
- Solo tengo 2000 dólares y quizás podría conseguir algo más. Pero no podría cubrir un valor mayor. - Afirmó el profesor con un aire de nostalgia.
- Está bien. Es suficiente. - finalizó la hermana.
- Ni todos los aumentos de salario hubieran podido lograr una casa tan bonita y céntrica - Finaliza el profesor.
Ya Salomón lo había entendido: Al final, "El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre." Eclesiastés 12:13.
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