Fundamentos de Mayordomía

“Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan” Salmos 24:1

INTRODUCCIÓN
Cierta vez alguien dijo: “Tratar de entender a Dios es tratar de meter a todo el océano en un vaso de agua”. Es que conocer la plenitud de Dios seguirá siendo un misterio para la humanidad. Es por esa razón que debemos concentrarnos en la Escritura. Es la Biblia quien puede darnos vislumbres de lo que es Dios y aunque tal vez nunca podamos comprender en su plenitud cómo es Dios, sí podemos saber qué es lo que quiere para nosotros.

CREADOR Y DUENO DE TODO

Dios se presentó en las Escrituras como el Creador (Génesis 1:1) Sí sabemos que en el principio Él era se debe a que se nos informó que Él era el Creador. Dios como Creador es “el concepto más fundamental que podemos tener de Dios”. 
Esta expresión nos lleva a la conclusión de que si queremos saber acerca de Dios entonces deberíamos interesarnos en conocer su Creación y las responsabilidades como seres creados. Si lo llamamos Dios es por el motivo de la Creación. Él mismo declara “Porque mía es toda la bestia del bosque, y los animales del campo son míos (Salmos 50: 10-11) 

Elena White, hablando de la Creación del ser humano, afirma de manera sorprendente. “El poder de Dios se manifiesta en los latidos del corazón, en los movimientos de los pulmones y en las corrientes vivificadoras que circulan por los millares de conductos del cuerpo. Estamos endeudados con Él por cada momento de nuestra existencia y por todas las comodidades de la vida. Las facultades y las aptitudes que elevan al hombre por encima de la creación inferior constituyen el don del Creador” (CSMC,22)
Sin embargo, se debe recordar que el ser humano fue creado perfecto. 
La Biblia afirma que el varón y la mujer fueron hechos a “imagen y semejanza divina y con dominio sobre todo el planeta” (Génesis 1:27,28). 
Al menos así había sido al principio, Dios los hizo mayordomos del mundo natural.
Lamentablemente, el acto de desobediencia o rebelión de Adán y Eva, impulsado por la tentación de la serpiente trajo, desorden, caos y confusión en el mundo. 
El egoísmo había nacido en sus corazones y desde entonces este intruso caracterizaría a la raza humana. El primer mayordomo creado, debido a su pecado, junto a su esposa se volvieron esclavos del pecado (Romanos 6:16). La semejanza con su Creador se fue perdiendo. El papel de los seres humanos como mayordomos de Dios se vio drasticamente afectado. El pecado, como rebelión contra Dios, llevó a los seres humanos a proclamarse dueños de todo y en particular de sus propias vidas, llevándolas a pensar que pueden preservarlas de la mejor manera.
Es por eso que para liberar al planeta del poder del pecado, Dios necesitaba un mayordomo fiel, alguien que lo representara adecuadamente como su imagen en un mundo separado de él. Esto se cumplió en Cristo Jesús, la imagen de Dios, el verdadero mayordomo de Dios. Juan declara; “El padre ama al Hijo y ha puesto todas en sus manos” (3:35).
El poner todo en las manos de alguien significa darle poder y autoridad sobre todo. En otros lugares Jesús testificó “Todas las cosas me han sido dadas por mi Padre” (Mateo 11:27: Lucas 10:22).
El Padre le confió a Jesús responsabilidades que debía cumplir como fiel mayordomo e Hijo. La relación se centró en el amor mutuo. La referencia en esos pasajes es principalmente a la obra de Jesús como Salvador. Esta era la tarea más importante jamás asignada por Dios a sus mayordomos: Dios la asignó a su propio Hijo. Jesús se sometió al Padre, y siguió obedientemente sus instrucciones con respecto a cómo poner en marcha el plan de salvación (cf Juan 17:2,4) 
Era un fiel mayordomo que permaneció leal a Dios donde Adán y Eva fallaron.
Gracias a la obra de Cristo, Dios puso a un lado su ira contra nosotros como pecadores, haciendo posible nuestra reconciliación con él. El tomar la iniciativa Dios reveló su amor, despojándonos de nuestro espíritu de rebelión y llamándonos a reconciliarnos con él (5:20). Esto es posible debido a que Cristo “quien no cometió pecado, Dios lo hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5:21). 
El pecado nos esclavizó, nos volvió incapaces de servir a Dios y a los demás (Romanos 6:6) y nos destinó a una muerte eterna (6:23). Pero en la cruz fuimos liberados del poder del pecado y de la muerte (Hebreos 2:14-15).

Una teología de la mayordomía se basa no solo en el concepto de la creación y del propósito que Dios tuvo para con nosotros, sino también en la salvación mediante Cristo que hace posible, a pesar del pecado, que lleguemos a ser lo que Dios quiso que fuésemos.

¡RESTAURACIÓN A LA IMAGEN DE DIOS!

Es através de la obra de Cristo y del poder del Espíritu que la imagen de Dios es restaurada en nosotros. Siempre fue el propósito que Dios que los pecadores arrepentidos “fuesen conformados a la imagen de su Hijo”, llegando a ser sus hermanos (Romanos 8:29)

Aunque la plena restauración de la imagen de Dios será realizada en la segunda venida de Cristo, la Mayordomía Cristiana tiene el objetico de que Cristo será restaurado en nosotros y, sobre todo, que estemos siendo restaurados a la función original como mayordomos.
Esa restauración tiene que ver con todas las áreas del ser humano. La imagen de Dios en nosotros no está localizadas en un aspecto de nuestra personalidad sino en la totalidad de nuestro ser. En la creación la imagen de Dios se reflejó en cada aspecto de Adán y Eva. Esos aspectos tienen que ver con:

Lo físico. Preservar el cuerpo que es una responsabilidad tanto de Dios como del as personas, Dios les dio todo lo necesario para esto incluso les dio una alimentación específica (Génesis 1:29) “En el principio el hombre fue creado a la semejanza de Dios no solo en carácter, sino en forma y rasgo” (CS, 644, 645).
La Mayordomía Cristiana promueve los hábitos saludables buscando restaurar y proteger la salud del hombre.
Lo espiritual. Los seres humanos son más que algo material, son capaces de interactuar con Dios, hablarle y responderle. Esto les permite tener una relación de compañerismo. Todas nuestras relaciones son secundarias primero fue la relación de Dios con Adán y luego de este con su esposa.
La Mayordomía Cristiana desea restaurar el orden en las relaciones, poner Primero a Dios para que todo lo demás tenga sentido (Mateo 6:33)

Lo intelectual. Dios dio a Adán y a Eva habilidades relacionales a través de las cuales pudiesen llegar a un entendimiento más profundo de Dios de ellos mismos y del mundo creado. Poner nombres era un trabajo de observación y del comportamiento de cada animal (Gén 2:15, 19,20). 
En otras palabras debían hacer un estudio científico de la naturaleza.

La Mayordomía Cristiana también busca restaurar a través de la conexión con la lectura y el estudio de la Biblia. “Las Sagradas Escrituras, cuando señalan al ser infinito, presentan en las siguientes palabras la fuente de semejante educación. En Él “están escondidos todos los tesoros de la sabiduría (Col 2:3) Suyo es el consejo y la inteligencia” (Job 12:13) (Ed, 13)
Lo social. Dios creó a los humanos como seres sociales esta es una de sus más grandes necesidades. Cuando la Biblia dice que creo Dios al “hombre” a su imagen, se está refiriendo a la naturaleza humana 
“Hombre” tiene que ver con una unidad conformada por un varón y una mujer. Los seres humanos al igual que Dios, son seres de relación, puesto que el verdadero amor siempre necesita de otra persona para expresarse.

La unidad en el amor puede alcanzar su más plena dimensión dentro del matrimonio. 
Uno de sus privilegios era perpetuar la raza humana multiplicándose. Al mejorar la relación con Dios, nuestras demás relaciones serán óptimas. La Mayordomía cristiana busca este ideal.

En resumen, la restauración tiene que ver con todos los aspectos del hombre. Estos aspectos en su mejor desarrollo lograrán convertir al ser humano en un mejor Mayordomo, en un administrador capaz de gobernar las posesiones divinas y darle un mejor sentido a su existencia y a este planeta. La correcta administración de este mundo consiste en aceptar como el único dueño a Dios y ser un mayordomo que debe rendir cuentas de todos los dones provistos por el Creador.

¡ADMINISTRADORES DE LOS DONES DE DIOS!
El Tratado del Teología de la iglesia Adventista del Séptimo Día dice que “La idea bíblica de la mayordomía es más que una declaración teórica. La mayordomía hace surgir tal pregunta. ¿Quién es responsable por el, cuidador de la creación de Dios y los dones que ha compartido con las criaturas humanas? La mayordomía es un elemento esencial de la fe: Tiempo, Talentos, Tesoros, y Templo (el cuerpo) son dados al ser humano para probar su lealtad a Dios.

Un mayordomo es un administrador, y mayordomía es administración es la administración de bienes a favor del otro. Para el cristiano comprometido, el principio de mayordomía llega a ser más que un asentimiento intelectual, llega a ser algo para ser, compartido y experimentado toda la vida. El principio de mayordomía involucra toda la vida, y toda la vida llega a ser un resultado de este gran principio que ha sido grabado sobre las “tablas de carne del corazón” (Tratado de Teología 731)

A continuación consideremos algunos bienes de Dios que debemos administrar:
Tiempo. Es un don precioso de Dios. Es un elemento del cual se hace la vida. La forma cómo se usa dice mucho acerca de la mayordomía de uno. El salmista decía “Enséñanos a contar nuestros días” (Sal 90:12).
El apóstol Pablo insta a aprovechar bien el tiempo, porque los días son malos (cf 5:16) 
Elena de White declara que, “La ociosidad y la religión no pueden andar juntas, y la causa de nuestra gran deficiencia en la vida y en la experiencia cristiana es la inactividad en la obra de Dios. 
Los músculos de nuestro cuerpo se debilitarán si no se mantienen en ejercicio, y así ocurre con la naturaleza espiritual. Si queréis ser fuertes, debéis ejercitar vuestras facultades (SC, 107).

Hay que aprovechar bien el tiempo, de esto tendremos que rendir cuenta aquí y ante Dios

Talentos. El apóstol Pablo en 1 Corintios 12:4-11 declara que Dios bendijo a los seres humanos con dones y capacidades que deberían ser usados en el servicio al os demás. Estos dones son habilidades y capacidades que están colocadas a la disposición de dios para usarlas como el Espíritu lo quiera. La mayordomía nos recuerda que estos dones deben ser usados en la predicación del evangelio y la edificación de la iglesia, atendiendo las necesidades en el nombre de Cristo. (1Ped 4:10; Rom 12:6-8).
Templo. El cuerpo tiene una importancia suprema. Por lo tanto, se debe mantener en condiciones óptimas y para ello el ser humano debe cuidarlo de la mejor manera, recordando que es “el templo del Espíritu Santo” (1 Cor 6:19 el manual dela iglesia afirma “La reforma pro salud y la enseñanza a favor de la salud y la temperancia son partes inseparables del mensaje adventista” 
“Pertenecemos a Dios en cuerpo, alma y espíritu. Es, por tanto, nuestro deber religioso observar las leyes de salud, tanto para nuestro propio bienestar y felicidad, como para poder servir más eficientemente a Dios y a nuestros semejantes” (Ml 183,84)

Tesoros. Según el Tratado de Teología, además del sábado, los diezmos y las ofrendas nos recuerdan que solo Dios es propietario den forma total (pág 736).
Cuando el humano devolvía la décima parte reconocía a Dios como propietario, era cosa dedicada (sagrada, separada) a Dios (Lev 27:30), El diezmo, según la Biblia debe ser separado del total de las 
bendiciones recibidas Jacob declaró. “de todo los me dieres el diezmo apartaré para ti” (Gén 8:22). 
En cuanto a las ofrendas, la Biblia menciona que los israelitas fueron llamados a dar por lo menos un segundo diezmo (Deut 12:17,18; 14:22-27) e incluso probablemente hasta un tercer diezmo (Deut 14:28,29).

Los cristianos serios y comprometidos se aseguran de utilizar los fondos que les confía Dios en su servicio. En verdad tú eres dueño de todo y lo que te hemos dado, de tu mano lo hemos recibido” (1 Cró 29:14)

CONCLUSIÓN
Ilustración: Cierto día un hombre tomó la decisión de entregarle su vida a Jesús bautizándose. Entonces el pastor de la iglesia le dijo: 
- Tú solo podrás hacerlo si decides devolverle a Dios todo lo que es de Él. En ese instante el hombre le dijo que sí, él estaba dispuesto. El pastor le preguntó: 
- ¿Estás seguro? ¿Cuánto dinero traes en tu billetera? El hombre se sorprendió, pero le dijo la cantidad. Entonces el pastor le dijo: 
- Como tú quieres bautizarte tienes que dejarlo todo en la iglesia. El hombre 
replicó y le dijo en son de sorpresa:
- ¿Todo? 
- Sí todo- Le contestó el pastor, y además añadió
:- ¿O es que acaso no quieres bautizarte? El hombre sonrió y pronunció: 
- Claro que le daré. Aquel hombre pensó que se habían terminado las preguntas del pastor hasta que, de pronto, se 
escuchó la voz del pastor nuevamente quien le hacía una pregunta más. 
- ¿Ese automóvil lo manejas tú, verdad. El hombre exclamó. 
- ¿Pastor no me vaya a decir que eso también debo entregarlo! El pastor le dijo. 
- ¿O es que acaso no quieres entregarte a Jesús, bautizarte?
- Claro que sí- dijo el hombre - más, si usted pastor me dice que la Biblias dice 
todo esto, entonces yo lo haré.
- claro que sí - respondió el pastor y abrió en Marcos 10:28 
"Entonces Pedro le dijo: “Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido” -- ¿Te quedó claro? Nadie puede entregarse de verdad si no está dispuesto a dejar todo 
- Entonces, pastor ahí tiene el 
auto, llévelo a la iglesia, eso es de Dios. Cuando el hombre pensó que ya había terminado el pastor con sus preguntas, le dijo una más: 
- ¿Tienes casa? - Después de un silencio el hombre respondió:
- Pastor tome mi casa que es de Dios. Me quedo sin nada porque nadie me hará desistir de ir a Jesús y seguirlo. Quiero bautizarme y si él me dio todo nada es mío. El hombre se puso pensativo y el pastor le dijo: 
- Si estás triste te devuelvo todo ¡ah! - El hombre le dijo: 
- No, pastor: Estoy feliz solo pensaba cuán equivocado estaba creyendo que eran mías esas cosas. Ya por la tarde, 
después que el hombre se había bautizado sólo con la ropa que tenía 
puesta, el pastor lo presentó a la iglesia y le dijo: 
- Tú no tenías nada, nada era tuyo, pero hoy Dios te da dinero en tu billetera, un automóvil y una casa, pero solo para que lo administres, porque nada es tuyo y de lo que recibimos de Dios le devolvemos TU ERES SU MAYORDOMO. 
El hombre comprendió. ¿tú ya comprendiste?

Llamado
Las palabras más hermosas que se pronunciarán cuando Cristo venga son “Bien buen siervo fiel, sobro poco has sido fiel sobre mucho te pondré, entra en el gozo de tu Señor” El Señor nunca le dirá esto a quien no haya utilizado las habilidades físicas que Dios le prestó 
como talentos preciosos para juntar recursos con los cuales socorrer a los 
necesitados y presentar ofrendas a Dios (CSMC, 302). 
¿Quieres, entregar tu vida a Dios? 
¿Quieres renovar tu compromiso con Él? 
¿Estás dispuesto a nombrarlo el Señor de tu vida?

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