La organización de mis prioridades

I. INTRODUCCIÓN

¿Se siente a veces con muchas cosas para hacer y poco tiempo para poder realizarlas? Cuando sucede eso ¿se siente usted agitado, presionado y estresado? ¿Da la impresión de que por más que usted se esfuerza, nunca logra realizar todo lo que necesita? 
Siempre hay una tarea más, un deber más, un ítem que necesita ser tachado de su lista de actividades para concluir. Si usted se siente así (y hasta un poco más), acaba de descubrir que forma parte de la generación que vive bajo la tiranía de la urgencia; la generación multitarea. 
Somos hombres y mujeres que han sido llevados a hacer dos o tres cosas al mismo tiempo: abrimos la correspondencia y conversamos con los hijos al mismo tiempo; abrimos la caja de e-mail al mismo tiempo que hablamos con un amigo por teléfono y verificamos el resultado del juego de nuestro equipo del último fin de semana; tomamos el desayuno en el auto en camino para el trabajo. Y algunos llegan a decir: “Solo logro vivir de esta forma, en el límite, si no, siento que no estoy vivo y produciendo”. 

En un estudio realizado en el año 1985 por el Centro Nacional de Estadística y Salud, en los Estados Unidos, el 50% de los 40 mil trabajadores encuestados relataron haber pasado por estrés moderado e intenso en las dos semanas anteriores. 
Otra encuesta hecha por la renombrada firma Benton & Bowles revela que 3/4 de los trabajadores norteamericanos indican que su trabajo provoca estrés. 
Cada año más de 1.2 millones de personas sufren ataque cardíaco o angina severa en los EE.UU. De ese grupo, más de 450 mil mueren. 

Las enfermedades del corazón continúan siendo la causa principal de muerte en el país. 

El exceso de ansiedad, la carrera contra el tiempo y la tiranía de la urgencia y de los resultados han marcado en gran manera nuestros días. Basta solo mirar las ciudades que nos rodean: el tránsito, las personas agitadas, apresuradas, sobre estimuladas, ansiosas y sobrecargadas. 
“El mundo moderno nunca susurra. Las ciudades son como salones de juegos de aventura, sin puertas de salida. Voces urgentes, propagandas centellantes y un flujo interminable de medios de comunicación que nos rodean” (David Wolpe, Eternity Utter a Day. Disponible en: http:/www.olam.org/treasure.phpissue=3&id=123). 
Y en medio de todo ese océano de ansiedad, preocupación y carrera contra el tiempo, estamos usted y yo. Y probablemente, de algún modo usted ha sido ‘influenciado’ por esta atmósfera de lo urgente. Es necesario salir temprano para el trabajo a fin de garantizar dinero para pagar las cuentas (agua, luz, teléfono, alquiler); es necesario preocuparse por el trabajo en sí, con el equipo, con los colegas, ser competente, no equivocarse; hacerse evaluaciones; soportar las evaluaciones del jefe y de la empresa; es necesario correr a la facultad, asimilar al máximo el contenido académico y ser alguien diferente; es necesario correr para cuidar de la casa, de la educación de los hijos, etc. 
¿Será que estas pocas afirmaciones describen un poco su vida? 
Sin embargo, las consecuencias de ese escenario son las que más preocupan. 
Con toda esa rutina de estrés y preocupación en el comienzo del siglo XXI:
 ¿Cómo se encuentra su relación con Dios? 
¿Cómo logra tener un espíritu preparado para asistir a un culto en la iglesia de manera placentera? ¿Cómo logra tener tiempo para participar de su grupo pequeño y de relacionarse con los amigos? 
¿Cómo está su tiempo para testificar de su fe? 
Al final, con toda esa tiranía de lo urgente, ¿Cómo se está preparando para ser bautizado por el Espíritu Santo?

Con tristeza debemos reconocer que muchos de nosotros dejamos que la vida cotidiana absorba nuestra vida espiritual de manera que esta sea indiferente, sin profundidad y sin relevancia. 
Hoy, me gustaría pedirle que estacione su auto en el estacionamiento de su existencia, coloque el freno de mano y reflexione sobre la necesidad urgente de reformular algunas prioridades en su vida privada.

II. UN CONSEJO SABIO

El sabio Salomón afirmó: 
“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora” (Eclesiastés 3:1) 
Haciendo eco de esta afirmación, Jesús declaró: 
“Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir […]” (Mateo 6:25).
¿Logra entenderlo? 

Se necesita calma, paciencia y equilibrio en todas las áreas de la vida. 
Por lo tanto, hoy, Dios quiere que usted realmente disfrute de algunas ideas bíblicas sobre como ajustar las prioridades de su vida, de manera que ponga los elementos más importantes de vuelta en el centro de la vida. 
En otras palabras, hoy trataremos de [re] aprender a establecer límites y dar fin a la agitación y a encontrar descanso para el alma. Hoy, recordaremos como tratar con las prioridades de nuestra vida. 

III. APRENDA A PRIORIZAR UN TIEMPO PARA DIOS

A. Una ordenanza bíblica
1. El primer lugar para Dios: Mateo 6:33
a) No es el segundo momento.
b) No es si sobra tiempo.
c) Del mismo modo que es una ley tener que alimentarse, es una ley dar prioridad a Dios en el primer momento de la vida, al despertarse.
2. Si usted no dedica tiempo al Señor, probablemente su corazón lo va a traicionar, Jeremías 17:9
a) Lo que cree que está bien es algo equivocado.
b) Lo que cree que está equivocado, es correcto. 
3. Para dar prioridad a Dios, se necesita planificar:
a) Tener un lugar adecuado. 
b) Tener un horario adecuado.
c) Tener un tiempo adecuado.
d) Prepararse para encontrarse con el “Amigo”: duerma temprano, coma poco, duerma con la expectativa de estar con él a la primera hora del día. 

B. Tiempo para Dios en la práctica.
1. Estudio de la Palabra de Dios, Salmo 119:33
a) La Biblia es la carta de amor que Dios escribió, se comunica con nosotros y nos enseña de modo eficaz.
b) El resultado de estudiar diariamente las Escrituras:
1) Revela quién es Dios: Salmos 145:5
2) Nos da esperanza: Romanos 15:4
3) Nos da libertad: Salmos 119:45
4) Aumenta nuestra fe: Romanos 10:17
5) Nos ayuda a vencer al maligno: 1 Juan 2:14
c) Tenga tiempo para estudiar la Palabra
1) Elija la versión que le agrada.
2) Tenga lapicera, resaltador y papel.
3) Sería útil una guía Bíblica o folleto de Escuela Sabática. 
4) Anote las ideas y pensamientos.
5) Tenga un plan de estudio: temas, libros.
6) Establezca un tiempo para el estudio.
7) Acompañe el proyecto “Reavivados por su Palabra”.
d) Recuerde: la apatía espiritual siempre acompaña la falta de énfasis en la Palabra de Dios.
2.Práctica de la oración: Filipenses 4:6
a) Si usted considera la oración como una mera obligación de presentarse a Dios con una lista de pedidos y problemas, tal vez sea por eso que su vida todavía no haya encontrado equilibrio y significado. 
b) La oración no es solo una exposición de nuestras necesidades a Dios. Va mucho más allá de eso. 
c) La oración es el acto de conocer a Dios, adorarlo, amarlo y tener una relación profunda, apasionada e intensa con él. 
d) Por medio de la oración experimentamos el perdón, el poder, la sabiduría, la alegría, el amor y la compasión de Dios. 
e) La práctica de la verdadera oración nos produce equilibrio en la vida. Cuánto más se practica la oración para conocer a Dios, más paz tendrá.
f) Alguien dijo: “No necesito otro libro ni otro sermón sobre la oración. Ya sé lo suficiente sobre ese tema. Lo que necesito es dedicar tiempo para orar”. 
1) Separe tiempo y decida pasar el día en la presencia de Dios.
2) La oración es una manifestación de la dependencia de Dios.
3. Si usted desea reorganizar su vida, necesita tomar nuevas decisiones, asumir nuevas aventuras al lado de Dios por medio del estudio sistemático de la Biblia y de la práctica constante de la oración.
a) Comprométase más profundamente con el Señor. 

IV. APRENDA A PRIORIZAR EL TIEMPO PARA LA FAMILIA

A. El hogar es la base de todo. 
Nadie puede negar que del hogar/familia deriva todo lo que sucede en la sociedad. 
a) Si hay maldad, discordia, corrupción en el medio social, la base está en la familia. 
b) A la inversa también es verdad. Si hay personas honestas, humildes y trabajadoras, la influencia de la familia es sin duda la que causa el bien.
Elena White afirmó: 
“La sociedad se compone de familias, y será lo que la hagan las cabezas de familia. Del corazón “mana la vida;” y el hogar es el corazón de la sociedad, de la iglesia y de la nación” (HC, 11).
La pregunta es: ¿Cómo anda la familia actualmente? 

Sobre las familias en Brasil, en 2012, el IBGE reveló a través de la PNAD (Encuesta Nacional de muestra por domicilio), que la familia brasileña está compuesta en promedio por tres integrantes. 
En 2011, el Brasil poseía 64.358 millones de familias. Ha aumentado cada vez más el número de casados que viven en casas separadas. 
En 2011, Brasil registró 351.153 divorcios. El IBGE indica que el 32% de los matrimonios brasileños se separan antes de completar cinco años de casamiento, y de esos el 20% no llegan a completar dos años de unión.
1) Independiente de la lectura que se haga de cada índice estadístico involucrando la familia, necesitamos decir una verdad: las familias no están bien.

B. ¿Cómo está su matrimonio o familia?
1.Algunas preguntas para una profunda reflexión:
a) Si usted pudiera hacer un análisis sobre cómo andan sus relaciones familiares en su hogar ¿a qué conclusión llegaría?
b) ¿Por qué su matrimonio/familia está cómo está?
c) Si usted tuviera que casarse de nuevo con su cónyuge, ¿se casaría? ¿por qué?

V. APRENDA A PRIORIZAR TIEMPO PARA USTED MISMO

A. Un consejo bíblico: 1 Timoteo 4:16.
1. El consejo bíblico no trata de una mera vanidad.
2.Todo siervo de Dios debe cuidar de su posición como cristiano.
3. Mientras el mundo corre de manera acelerada, cada uno de nosotros necesita repensar el modo como actúa.
4. Si no deseamos ser dominados por la tiranía de la urgencia y de la ansiedad, necesitamos saber priorizar el cuidado de nuestra vida de manera equilibrada y sensata. 

B. “Ten cuidado de ti mismo…”
1.Cuide de su salud.
a) “No hay riqueza igual a la salud del cuerpo, ni placer igual a la alegría del corazón”, Adagio popular.
b) Todos sabemos de nuestras responsabilidades y cuán escaso es el tiempo, pero usted no irá lejos si no cuida de su salud.
c) “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Juan 2).
d) ¿Cuándo fue la última vez que usted se hizo un chequeo médico? ¿Y su familia? ¿Trata de ser temperante en todo?
2.Cuide de sus finanzas
a) Buena parte de los problemas familiares está vinculada a asuntos financieros. 
1) Según el Banco Central, en 2013 el endeudamiento de las familias brasileñas fue equivalente al 45,1% del total de las entradas acumuladas en un año. O sea, casi la mitad de los recursos financieros están comprometidos. 
b) ¿Cómo andan sus finanzas? Proverbios 22:26 y 27.
1) ¿Usted posee un presupuesto familiar?
2) ¿Usted sabe lo que es un fondo de reserva?
3) ¿Cómo anda su fidelidad en los diezmos y ofrendas?

VI. LLAMADO

Ver http://revistaadventista.editorialaces.com/2017/08/11/prioridades/

Ilustración: El hacendado y la sierra

Un viejo hacendado caminó hasta una tienda de herramientas.
–¿Puedo ayudarlo? – le preguntó el vendedor.
–Estoy buscando una sierra- respondió el hacendado.
–¿Qué sierra específicamente necesita usted? ¿Para qué la usará? El hacendado se rascó la cabeza. 

–Bueno, voy a usarla especialmente para cortar madera.
–Venga por aquí, por favor, –le dijo el vendedor, mientras guiaba al hombre 
entre los corredores. 
–Esta, –le dijo señalando una sierra eléctrica, –es exactamente el modelo que necesita.
–Nunca usé una de esas –dijo el viejo hacendado. ¿Es más rápida que un serrucho?
–Sin comparaciones. Apuesto que usted podría cortar 20 troncos de madera con esta sierra eléctrica en el mismo tiempo que emplearía para cortar solo uno con el serrucho. 
Entonces el anciano compró la sierra eléctrica. 

Dos semanas más tarde estaba de vuelta en la tienda. Para sorpresa del vendedor, el viejo hacendado traía la sierra de vuelta en sus manos. 
–¿Qué le pareció la herramienta? –preguntó el vendedor.
–Es la peor sierra que usé. Estoy intentando cortar un solo árbol hace dos semanas y todavía no terminé. Estoy devolviendo esto. Quiero llevar un serrucho normal.
–Permítame dar una mirada –dijo el vendedor al tomar la sierra eléctrica.
El vendedor fue detrás del mostrador, tiró de la cuerda de arranque y la sierra hizo un ruido fuerte y comenzó a funcionar. 
El viejo hacendado casi se cayó de susto: 
–¿De dónde viene ese ruido?

Cuando no sabemos organizar las prioridades en nuestra vida, esta se parece con una sierra eléctrica desconectada, como lo hizo el hacendado. 
Hacemos planes, corremos, nos agitamos, nos sentimos ansiosos, estresados, dependemos de nuestros propios recursos e ideas, y aunque el Espíritu Santo esté a nuestra disposición para ayudarnos con su poder, terminamos el día, la semana, los meses y los años, como si nuestra vida no hubiera tenido ningún tipo de resultado satisfactorio. 
Hoy es su oportunidad de “conectar su sierra eléctrica” al poder de Dios. Hoy, él le pide ser su guía, deje que él asuma el control de su agenda de trabajo, de la familia y de su vida personal. 
Usted ya intentó hacerlo solo, pero sin muchos resultados. Deténgase ahora un poco, acepte a Jesús que le ofrece: 
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). 
Venga ahora al Señor. Si usted desea organizar las prioridades en su vida al lado de Cristo. 
Oración.

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