El propósito de la Mayordomía

La mayordomía involucra toda la experiencia de la vida cristiana. Empieza reconociendo a Dios como el originador y sustentador de todo lo que existe y de todo lo que poseemos. A través de la mayordomía Dios tiene el propósito principal de eliminar del ser humano todo rastro de egoísmo y de esta manera hacerlo reflejar el carácter amoroso y desprendido de nuestro Señor Jesucristo.

1. ¿Qué gran acto de sacrificio hizo Dios por el ser humano?

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." Juan 3:16. 

“La generosidad es el espíritu del cielo. El abnegado amor de Cristo se reveló en la cruz. El dio todo lo que poseía y se dio a sí mismo para que el hombre pudiese salvarse. La cruz de Cristo es un llamamiento a la generosidad de todo discípulo del Salvador. El principio que proclama es de dar, dar siempre. El principio de la gente del mundo es: ganar, ganar siempre; y así́ se imagina alcanzar la felicidad; pero cuando este principio ha dado todos sus frutos, se ve que sólo engendra la miseria y la muerte” (CMC, 16).

2. ¿Qué plan ideó Dios para que el hombre desarrolle su carácter y alcance la felicidad plena?

“Para que el hombre no perdiese los preciosos frutos de la práctica de la beneficencia, nuestro Redentor concibió el plan de hacerle su colaborador. Dios habría podido salvar a los pecadores sin la colaboración del hombre; pero sabía que el hombre no podría ser feliz sin desempeñar una parte en esta gran obra” (CMC, 15). Al trabajar en la salvación de los demás el ser humano desarrolla atributos especiales que lo hacen ser cada vez más semejante a Jesús.

3. ¿Qué tarea especial encomendó Dios al hombre?

"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén" Mateo 28:19, 20.

“Al dar a sus discípulos la orden de ir por “todo el mundo” y predicar “el evangelio a toda criatura”, Cristo asignó a los hombres una tarea: la de sembrar el conocimiento de su gracia. Pero mientras algunos salen al campo a predicar, otros le obedecen sosteniendo su obra en la tierra por medio de sus ofrendas. Él ha puesto recursos en las manos de los hombres, para que sus dones fluyan por canales humanos al cumplir la obra que nos ha asignado en lo que se refiere a salvar a nuestros semejantes” (CMC, 17).

4 ¿Cómo se considera la fe sin obras de amor por los demás?

"Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma." Santiago 2:14-17.

“Todas las cosas buenas de la tierra fueron colocadas aquí por la mano generosa de Dios... Los pobres le pertenecen y la causa de la religión es suya. El oro y la plata pertenecen al Señor; él podría, si quisiera, hacerlos llover del cielo. Pero ha preferido hacer del hombre su mayordomo, confiándole bienes, no para que los vaya acumulando, sino para que los emplee haciendo bien a otros. Hace así del hombre su intermediario para distribuir sus bendiciones en la tierra” (CMC, 17).

5. ¿Qué debe ser erradicado de nuestro carácter antes de ir Cielo?

“Nunca debemos olvidar que se nos ha puesto a prueba en este mundo a fin de determinar nuestra aptitud para la vida futura. No podrá́ entrar en el cielo ninguna persona cuyo carácter haya sido contaminado por la fea mancha del egoísmo. Por lo tanto, Dios nos prueba aquí́ entregándonos posesiones temporales a fin de que el uso que hagamos de ellas demuestre si se nos pueden confiar las riquezas eternas” (CMC, 24). 

6. ¿Qué sucede con el que es benevolente y generoso?

"Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado." Proverbios 11:24, 25.

“En el plan de salvación, la sabiduría divina estableció la ley de la acción y de la reacción; de ello resulta que la obra de beneficencia, en todos sus ramos, es doblemente bendecida. El que ayuda a los menesterosos es una bendición para ellos y él mismo recibe una bendición mayor aún”. CMC, 15.

MI DECISIÓN

Reconociendo que el propósito de la mayordomía es habilitarme para la vida eterna, decido ser un fiel administrador de los bienes que el Señor me ha confiado, utilizándolos sabiamente para bendecir a los demás y para promover la predicación del evangelio en todo el mundo.

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